Opositar en una montaña rusa
Sentadas, Goretti y Patricia y detrás, Ángel y José Luis, en ABC - F. BLANCO

Opositar en una montaña rusa

Rumores de aplazamientos, recortes en el número de plazas y recursos entre administraciones por las oposiciones «han mareado» este curso a los aspirantes al Cuerpo de Maestros

FÉLIX IGLESIAS
valladolid Actualizado:

Apocos días de examinarse para ser maestro, pero sin saber aún las fechas concretas en las que comparecerán ante los tribunales para poder formar parte del Cuerpo de Maestros de Castilla y León, cuatro opositores comparten con ABC sus propósitos, dificultades y miedos ante unos exámenes que no sólo pueden darles una estabilidad laboral ahora más que nunca añorada por millones de españoles, sino que también supone en su caso el poder hacer realidad una vocación. Sin embargo, a las tensiones y nervios propios de toda oposición, este año se ha sumado un verdadero despropósito político entre rumores de congelación de convocatorias, recortes al número de plazas ofertadas y recursos entre administraciones.

La constante incertidumbre de si había convocatoria, de cómo sería el recorte de plazas y si prosperaría el recurso del Gobierno contra las oposiciones de las comunidades al considerar excesiva la cantidad de plazas ofertadas en estos tiempos de ajuste presupuestario, lleva a Ángel Galdeano a expresar sus sensaciones con la metáfora de que en este curso prepararse las oposiciones ha sido «subir a una montaña rusa con los apuntes e intentar estudiar». Su colegas en la mesa redonda de ABC, Goretti González, José Luis Aparicio y Patricia Raunero hacen suya esa figura.

Y es que preparar oposiciones es quedarse prácticamente sin vida social, indica Ángel, que trabaja en un centro que atiende a personas con minusvalías. Para mejorar su situación laboral todos los días dedica más de cinco días al estudio, incluidos los fines de semana. También tiene trabajo José Luis, laboral en un centro de Formación Profesional, que ya sabe lo que es no llegar a la meta, por lo que su planificación de la oposición es algo más ajustada a lo que realmente «quieren los tribunales», como es la parte práctica y programación. También a las puertas se quedó en la última convocatoria Patricia Paunero, que tiene un trabajo de tres horas en un proyecto docente de Cruz Roja, lo que le permite «estudiar con calma». Más complicado lo tiene Goretti González, parada y madre de dos niños de 3 y 5 años, que empieza a estudiar todos los días cuando a las siete de la tarde cuando llega su marido del trabajo.

Recorte injusto

Preguntados por todas las idas y venidas que ha padecido la convocatoria de oposiciones al Cuerpo de Maestros de este año, la mayoría entiende que en la actual situación económica todo el mundo debe apretarse el cinturón. Otra cosa es que las administraciones cambien de criterio de un día para otro, que se peleen entre ellas, mientras decenas de miles de personas se preparan con ilusión, esfuerzo y como proyecto de futuro para una profesión, que además supone educar a los jóvenes.

A pesar de todo, Ángel Galdeano cree que el recorte es «innecesario e injusto», pues en estos momentos las plantillas de enseñanza «están en mínimos» y a su parecer lo que hay que resolver es la fractura entre maestros funcionarios e interinos, apostando por la consolidación del empleo para evitar la utilización política de esta situación, algo que achaca a todas las administraciones.

En cuanto a los vaivenes sobre congelación, recortes y recursos, todos son muy críticos. Goretti González es la más moderada y recuerda que todo opositor necesita «motivación», algo muy complicado cuando no se sabe si estudia de cara a la galería. Para José Luis esta situación, especialmente, el recurso del Gobierno central contra las oposiciones de las comunidades —finalmente retirado— «no es seria» y apunta que «en las oposiciones a la Judicatura esto nunca pasaría».

Menos unanimidad hay a la hora de valorar el papel de la Consejería de Educación ante el recurso gubernamental. Para Patricia su actuación ha sido vital para evitar el recurso, aunque José Luis está convencido de que «la impugnación estaba ganada» si finalmente se hubiese presentado. Una vez más, Ángel es más preciso y subraya que el mérito ha sido de la Comunidad de Andalucía que alegó la disposición transitoria cuarta del Estatuto Básico del Empleado Público para que gran parte de las 3.796 plazas recurridas se considere como consolidación de empleo.

Consideración social

Respecto a las promesas de los partidos de no incluir educación y sanidad en los recortes presupuestarios, el escepticismo de Santo Tomás se encarna en sus caras, pues lo están viviendo en sus carnes. Pero, de todos modos, no achacan únicamente a los políticos esta falta de consideración hacia un sector vital como es la enseñanza. Requeridos por el periodista, reconocen que su profesión no cuenta con el respeto de una parte considerable de la sociedad, «como tampoco los médicos», se apresura a decir Ángel, que de todos modos apunta a que «en un aula con 20 alumnos se nota más» la falta de respeto, algo que extiende a gran parte de los ámbitos de la actual sociedad.

En esta situación, todos sitúan en el centro a la familia, institución básica en la consideración del profesorado. «Debe haber más coordinación entre la escuela y los padres, pues no es posible establecer unas líneas de comportamiento que luego no se respetan en casa», indica Goretti, quien como especializada en Primaria, lamenta que «se nos considere como cambiapañales y jugadores de plastilina». En este sentido, José Luis cree que es necesario un estatuto de la función docente que refuerce la autoridad del profesorado y evit que muchos profesores se encuentren a la defensiva no tanto por la actitud de los alumnos como por la de los padres.