CND: nueva etapa

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Holberg suite» (2000) de Tony Fabre, «Scarlatti, pas de deux» (2009) de José Carlos Martínez y «Walking Mad» (2001) de Johan Inger fueron las tres coreografías elegidas para la presentación de la Compañía Nacional de Danza (CND) en Valladolid, tras el relevo en su dirección; un repertorio a decir verdad no muy diferente al que habría podido verse en la época de Nacho Duato, a excepción, claro está, del paso a dos de José Carlos Martínez. Precisamente esta pieza clásica parece marcar el signo de estos nuevos tiempos para la CND, con la ampliación de sus fronteras estilísticas; sin duda un empeño loable, que requerirá algo más que ganas y buena voluntad para poderse llevar a cabo. Como se pudo comprobar en la mencionada función, no es fácil conseguir un elenco de bailarines que estén a primerísimo nivel haciendo indistintamente clásico, neoclásico y contemporáneo. Por otra parte la combinación de estos vocabularios y sus diferentes energías, se erige como Jano bifronte, con su atractivo de variedad y su riesgo de contraste excesivo.

«Holberg suite» abrió la velada: una pieza coherente y bien estructurada que traduce a diseño cinético la música de Grieg. Una coreografía de gran plasticidad, resaltada por su vestuario minimalista y por la fluidez de su movimiento, conseguida en una ejecución bien articulada, con algún mínimo desliz en la sincronía y de la que podría extraerse más expresividad. Por su brevedad y concisión, «Scarlatti, paso a dos» es una escena mínima que rezuma delicadeza y elegancia. La obra se abre y se cierra en silencio; la presencia de un pianista desgranando fragmentos de sonatas scarlattianas así como el diseño de luces convierten el escenario en una cámara íntima en la que se desarrolla esta breve pieza, muy bella en sus figuras y portés, y mejorable en la parte de agilidades. «Walking Mad», la coreografía más lograda en su conjunto, es un trabajo imaginativo, burlesco, salpicado de elementos teatrales usados con gran ingenio y eficacia. El cuerpo de baile estuvo preciso, bien empastado, y con más garra interpretativa que en las piezas anteriores.