Muere un niño de Valladolid en una avalancha de nieve en Suiza

La familia considera que se actuó con «negligencia» en el rescate del pequeño

ABC
SUIZA Actualizado:

Rodrigo, un niño de seis años vecino de Valladolid, murió el miércoles en el Hospital Vaudois de Lausana (Suiza) tras sufrir una avalancha en la zona de Saas-Fee, en la estación de esquí de Felskinn, al sur del país, según informó el canciller de España en Ginebra, Carlos Vinuesa. El menor se encontraba acompañado de un monitor en la pista 4 de la estación, a unos 2.900 metros de altura, cuando les sorprendió una avalancha de 100 por 300 metros. El monitor fue hallado tras unos minutos por el personal de seguridad de la estación, pero el niño no fue localizado hasta 45 minutos después, según la Policía de la región. En cuanto fue localizado, se le trasladó en ambulancia al hospital de Viège y, y ya en estado crítico, en helicóptero hasta Lausana, informa Ep.

El padre del niño denunció que la muerte de su hijo se produjo por una negligencia de los responsables de la estación. «La conclusión que sacamos es que nos han matado al niño por la negligencia», aseguró el progenitor, José, a Efe. El padre anunció que va a presentar una denuncia.

Procedentes de Valladolid, José, Rodrigo y la madre del pequeño pasaban el «puente» en Saas Fee y en la mañana del miércoles el pequeño, acompañado por su madre, subió a las pistas en una de las cabinas. Arriba iba a recibir con una monitora un curso. «No quise acompañarles, porque si iba con ellos el niño querría estar conmigo todo el rato y no se soltaría tanto», recuerda José, que decidió subir cuarto de hora después.

Dos horas sepultado

Según su relato, cuando él ascendió, en torno a las 10.20 horas, ya vio que se había producido la avalancha, pero no le dio importancia, pensando que habría ocurrido durante la noche. «A las 12.30, llamé a mi mujer para preguntarle si los había visto y fue cuando ella me dijo que le habían informado de que se había producido una avalancha», indicó. Media hora después, la Policía les llamó. El niño presentaba una grave hipotermia. «Cuando les contesté me dijeron que estaban tratando de devolverlo a la vida. Yo les pregunté directamente si estaba vivo o muerto y, tras dudarlo unos momentos, me dijeron que estaba vivo», asegura José, quien estima que el pequeño estuvo sepultado bajo la nieve entre hora y media y dos horas, no 30 ó 45 minutos como apuntaron desde la estación y la Policía.

Dada la gravedad de la hipotermia fue trasladado en helicóptero hasta el hospital de Vaud, en Lausana. Llegó con 14 grados de temperatura corporal y, tras siete horas parado, el corazón volvió a latir cuando los médicos consiguieron subirla hasta los 32. Sin embargo, el pequeño Rodrigo no pudo resistir. «Vinimos de vacaciones y nos volvemos a España con nuestro hijo en un ataúd», lamentó José, que ayer preparaba los papeles para regresar a España.

El padre considera que supuestamente hay una negligencia doble, porque no se actuó de inmediato —él y otros esquiadores pasaron después con normalidad por la zona— y porque la alerta se activó después de la avalancha. La Fiscalía del distrito de Alto Valais abrió ayer una investigación para aclarar los hechos.