«O el millón de euros o me devolvéis a mi familia»
Muchos curiosos se acercaron a la sede de la oficina de seguros - felmar

«O el millón de euros o me devolvéis a mi familia»

Un hombre siembra el pánico en una entidad aseguradora de Zamora al retener y encañonar a cinco personas antes de ser reducido por la Policía

VIKY ESTEBAN
ZAMORA Actualizado:

La Policía de Zamora redujo ayer a un hombre de unos 50 años de edad, tras encañonar a varias personas en la sede de la aseguradora Allianz, ubicada en la calle Santa Clara, la más comercial de la capital zamorana. El sujeto entró en la oficina con la intención de cobrar una indemnización valorada en un millón de euros. Al no obtener el montante económico deseado, el varón retuvo a varios clientes. El director de Allianz, Juan Carlos Rodríguez, consiguió escapar en un momento de despiste del supuesto atracador para dar aviso a la Policía, que se presentó minutos más tarde en la oficina. Cuando los agentes llegaron tuvieron que echar la puerta abajo y detener al individuo.

«Hace una semana este hombre, Ángel Jiménez Jiménez —como él se presentaba—, fue a otra oficina de esta compañía preguntando por el director y allí le explicaron que debía venir a ésta. Así que aquí se presentó en torno a las 11.45 de la mañana», explicaba Juan Carlos, aún muy afectado. «Entró en el despacho y preguntaba por un millón de euros que se le debía», una reclamación que dejó atónito al responsable de la aseguradora. Aún así, «le pedí su DNI para entrar en la base de datos de la compañía y comprobé que ni siquiera era cliente». A partir de ese instante, el hombre, de complexión fuerte, se comenzó a poner nervioso: «O el millón de euros o me devolvéis a mi familia», señaló, según el relato del director de Allianz. Una vez más, Rodríguez le informó de que nada podía hacerse, pero el individuo insistió diciendo que «estaba en la trena y que se había metido cuatro gramos de coca». Tras estas palabras, le invitó a abandonar el despacho. Una vez fuera, sacó la pistola y «encañonó a tres de mis empleados. Había también otras dos personas aquí».

Infarto fingido

Pasaron «20 ó 30 minutos» y Juan Carlos intentó simular un infarto para provocar la llegada de una ambulancia, «pero no coló». Así las cosas, aprovechando un despiste, «cuando me daba la espalda», el director salió corriendo y dio aviso a la Policía. «Cuando llegó la Policía estuvieron negociando con él y mientras esnifó dos rayas. Estaba muy desesperado», explicó.