Los médicos alertan de que la merma de guardias afectará a la calidad asistencial
El sindicato CESM cree que la reestructuración sanitaria planeada por la Junta afectará a 700 facultativos - ABC

Los médicos alertan de que la merma de guardias afectará a la calidad asistencial

«No podemos ser los paganos de la situación que han creado los políticos», denuncian

VALLADOLID / ZAMORA Actualizado:

A pesar de que estaban sobre aviso, las cifras respecto al recorte de guardias médicas hechas públicas el pasado sábado por el consejero de Sanidad han caído como un jarro de agua fría entre los profesionales, que alertan de una reducción de la calidad asistencial de llevarse a cabo las pretensiones del departamento que dirige Antonio Sáez Aguado.

La Consejería de Sanidad ha anunciado que reducirá las guardias médicas un 3,5 por ciento en todos los hospitales de la Comunidad con el objetivo de homogenizar el servicio y optimizar los recursos tecnológicos. Sin embargo, los facultativos ven en la decisión un tema «puramente economicista». «Llevamos muchos años con el calendario de guardias. Y si se ha hecho es porque se pensaba que era idóneo para el funcionamiento de las urgencias», apunta el presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig, para quien la rectificación de Sanidad podría dar a entender que «los consejeros anteriores han estado haciendo una malísima gestión porque han mantenido prestaciones y circunstancias que no se correspondían con la realidad».

Punta del iceberg

Los ajustes no sólo supondrán un recorte de guardias presenciales —el mapa se cerrará con 804 puestos frente a los 834 actuales— sino también que algunos puestos que hoy tienen presencia física se convertirán en localizados o mixtos. Desde el departamento de Sáez Aguado han defendido que la reestructuración no afectará a especialidades «vitales», pero Díaz Villarig cree que es muy difícil separar la barrera entre lo «vital» y lo «no vital». «Si yo le quito una guardia de presencia física al servicio de cirugía vascular del Hospital de León y llega una persona con una aneurisma, el tiempo que tarde en venir el médico puede ser absolutamente vital», denuncia el también presidente del CESM (el sindicato médico mayoritario en Castilla y León), quien teme que el anuncio de este recorte, que se prevé aplicar a partir del 1 de enero, no se trate de un tema «aislado» sino que sea «la punta del iceberg de lo que va a pasar, en primer lugar, a los ciudadanos, que van a perder calidad asistencial» y también al colectivo médico, que «verán disminuidas enormemente sus condiciones laborales y económicas» y podrían volver a situaciones de hace 40 años: «Una guardia localizada es una guardia que hay que acudir estando fuera, que tienes que aportar tu número de teléfono y que merma tus condiciones económicas. En definitiva, supone que el médico esté en una situación muchísimo peor, lo que puede terminar también deteriorando la propia asistencia».

Según las cifras que maneja el sindicato médico toda la reestructuración que planea la Junta en el ámbito sanitario afectaría sólo en el Hospital de León a un centenar de médicos, lo que significa que a nivel de Castilla y León podrían verse implicados hasta 700 facultativos. «El Gobierno regional quiere ahorrar 12 millones de euros y esto no se va a hacer más que cambiando el decreto de jornada y esto sí que perjudicaría al cien por cien de los médicos de Castilla y León», considera Díaz Villarig, quien ha anunciado que se analizará el recorte de guardias en todos los hospitales para «probablemente» tomar actuaciones conjuntas. «Nosotros no podemos ser los paganos de la situación que han creado los políticos».

Por su parte, la secretaria de la Federación de Servicios Públicos de UGT, la médico Carmen Amez, criticó que haya tenido que enterarse por los medios de comunicación de algo que no servirá más que para «ir abriendo grietas y que vaya entrando el agua para ver si todos nos ahogamos». En su opinión, lo que Sáez Aguado debería haber hecho es sentarse con los representantes de los empleados públicos y exponerles los datos «para poder realizar nuestras aportaciones». «Una comunidad que siempre ha sido la imagen del Diálogo Social no puede perder esta importante arma».

Asimismo, la procuradora socialista en las Cortes, Ana Sánchez, dijo tener «serias dudas» de que la reducción de guardias médicas «no vaya afectar a los centros de salud, es decir, a la Atención Primaria». Se preguntó si los especialistas que había hasta la fecha «no eran necesarios». «¿Quieren decir que antes se estaba despilfarrando? Que sean honestos y que digan que sí están recortando» apeló Sánchez al Gobierno de Juan Vicente Herrera y, en concreto, al delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro, quien aseguró que los servicios públicos están «blindados».