Herrera pide confianza en el PP porque es el que crea «empleo y crecimiento»
Silván, Viñarás, Valdeón, Herrera, Gutiérrez, Carrasco, López Riesco y Fernández ayer en el foro del PP en León - ANA M. DÍEZ

Herrera pide confianza en el PP porque es el que crea «empleo y crecimiento»

Reclama un «esfuerzo» para que el 22-M el PSOE «despierte de su sueño» y reciba «con dureza» el «juicio ciudadano» a su gestión

MARÍA GAJATE
LEÓN Actualizado:

Castilla y León tiene menos paro y más crecimiento económico que el conjunto de España». En un discurso con una acentuada voluntad de comparación con el Ejecutivo central, el presidente de la Junta y del PP de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, realizó un balance de su legislatura en el que se esforzó en arrojar muestras de que la gestión autonómica de los populares ha sido «muy distinta» a la del Gobierno socialista, responsable de haber «agravado y prolongado» la crisis económica.

Con el fin de que el PSOE «despierte de su sueño» el próximo 22 de mayo, Herrera reclamó ayer a la ciudadanía un «esfuerzo» de «movilización e inconformismo» con el que impulsar el «juicio ciudadano» que los socialistas «deben recibir con dureza» en la cita con la urnas.

Para convencer a los llamados al inconformismo, planteó una confrontación entre las políticas emprendidas por el Ejecutivo central y el autonómico, en una argumentación que se remontó al origen del problema, la crisis económica, a la que el Gobierno ofreció una respuesta «tardía» y marcada por las «improvisaciones e ineficacias», que llevaron al país a «la quiebra» y forzaron recortes, subidas de impuestos y de precios que le suponen a cada familia de la Comunidad un gasto de 1.240 euros anuales.

En el lado opuesto de la balanza, colocó a la Junta de Castilla y León, que tras una gestión que definió como «coherente, bien encaminada y basada en el diálogo social», ha conseguido «ordenar la casa en todas las áreas de gestión» y que mientras en España haya «más paro y menos crecimiento» que en Europa, la relación es inversa entre la Comunidad y el conjunto nacional. Y es que «socialismo es igual a estancamiento y a paro» y mientras la tasa nacional de desempleo es de un 20,3 por ciento, en Castilla y León este valor se sitúa en el 15,7. Una diferencia de cuatro puntos y medio que si se tradujera al conjunto de España implicaría que se registrarían un millón y medio más de trabajadores.

Ante los valores que distan entre los dos ámbitos territoriales, Herrera lamentó que los socialistas de Castilla y León hayan sido «cómplices» de las políticas del Gobierno al haberlas «apoyado y aplaudido». Y no sólo el PSOE autonómico, sino todos los integrantes del partido que presiden otras Comunidades, en las que señaló se concentran las mayores tasas de paro y menores índices de crecimiento. «España, gobernada por el PSOE, tiene peores datos que su contexto europeo, mientras que Castilla y León, gobernada por el PP, tiene mejores datos que su contexto español, por algo será», apostilló. Entre los motivos apuntó al incremento paulatino de la dotación a las políticas activas de empleo de la Junta hasta superar en 2011, con 200 millones de euros, la aportación estatal, de 176 millones.

En materia institucional, señaló que si bien se han intensificado las relaciones con otras administraciones locales, autonómicas e internacionales, con el Estado «no lo hemos tenido nada fácil» en casos como la trasferencia de la Justicia, sin avances, y el «revés» de la sentencia del Tribunal Constitucional que «frenó la aspiración» a participar en influir con más protagonismo en la gestión de la cuenca del Duero.

Motivos para «confiar»

Además de remarcar la diferencia entre Gobierno central y autonómico, el líder popular esbozó la lista de «incumplimientos» del Ejecutivo nacional con la Comunidad como las propuestas que lanzó en el Consejo de Ministro que Zapatero convocó en León en julio de 2004 y que no han pasado del papel. Una lista que «contrasta fuertemente» con las infraestructuras impulsadas por la Junta.

Estos argumentos deberían bastar, según Herrera, para «solicitar la confianza de los ciudadanos» en las elecciones del 22 de mayo en el PP, que se compromete por su parte a mantener a la Comunidad en la senda del crecimiento y a impulsar nuevas propuestas y proyectos de futuro.

Tras ofrecer sus motivos por los que la ciudadanía «debería confiar» en el PP en lugar de en el PSOE, Herrera quiso además dar muestra de motivos de mérito propio por los que llamar a los votantes a revalidarle en el cargo. Así, en un repaso a su gestión destacó cómo 2009 fue un año «récord en licitación pública», con 1.136 millones de euros, o el apoyo a los empresarios, con iniciativas de financiación, internacionalización, impulso de la innovación o simplificación administrativa.

La proyección de las señas de identidad de la Comunidad a través del impulso de la cultura, el turismo o el medio ambiente, y conseguir que la evolución de la población se haya acercado más que nunca a la media nacional, tras ganar 27.325 habitantes en los últimos cuatro años, son algunos de los principales logros remarcados por el presidente de la Junta, que se mostró asimismo «orgulloso» de haber logrado una «postura común» en materia de agricultura y ganadería. En el área social, a pesar de los recortes del Gobierno central, destacó que se ha garantizado la calidad de los servicios públicos fundamentales y se han puesto en marcha medidas «positivas» como la Agenda de la Población.

Con la Educación como uno de los pilares y de las carteras que han convertido a la Comunidad en referente, Herrera recordó los informes Pisa, en los que Castilla y León ha obtenido en 2009 «el mejor resultado de todas las Comunidades». En Sanidad, resaltó el Barómetro 2010 elaborado por Ministerio de Sanidad, que sitúa a la región como la cuarta con mejor valoración del sistema público por parte de los ciudadanos.

Finalmente, señaló que a pesar de un «modelo de financiación autonómica que se ha demostrado fallido», las finanzas de la Comunidad «están saneadas» y «cumplimos con el déficit, pero sin subir los impuestos», después de haberse «apretado el cinturón» y haber gestionado con «austeridad».