Herrera introduce en el ideario del PP la defensa de las comunidades
Herrera estuvo arropado ayer en Sevilla por los compromisarios de Castilla y León participantes en el 17 Congreso del Partido Popular - ICAL

Herrera introduce en el ideario del PP la defensa de las comunidades

Apuesta por el «sano equilibrio» públicoy privado en la prestación de servicios

SEVILLA Actualizado:

Ya dijo Mariano Rajoy que Juan Vicente Herrera y su política en Castilla y León eran su modelo a seguir y, a tenor de lo aprobado ayer en el 17 Congreso del PP que hasta hoy se celebra en Sevilla, va dando los pasos para hacerlo. La Ponencia Política, redactada por el propio Herrera junto a los líderes populares del País Vasco, Antonio Basagoiti, y Melilla, Juan José Imbroda, recoge en su filosofía buena parte del discurso del líder castellano y leonés, especialmente reivindicativo a la hora de defender ayer el papel de las comunidades autónomas. Por si quedaba alguna duda, en este momento en el que parte de las miradas acusadoras por el desbocado déficit español se dirigen a los gobierno autonómicos, el PP apuesta claramente por el modelo regional. Así lo destacó Herrera en su defensa ante el Plenario de la Ponencia Política, que salió adelante por unanimidad e incorpora a su ideario que «las comunidades autónomas son también, somos también, Estado y están, estamos, al servicio de los ciudadanos que integran nuestra Nación», defendió.

Es más, el texto que marcará la hoja de ruta del PP reconoce que «el desarrollo del Estado de las Autonomías es uno de los principales aciertos del modelo de convivencia» conformado con la Constitución y que «nos ha aportado madurez democrática y ha acercado al ciudadano algunas de las políticas que más le interesan y afectan», como la sanidad, la educación y los servicios sociales. «Por eso —incidió—, debemos seguir trabajando para consolidar ese modelo de autonomismo útil para las personas y las familias, leal con el Estado y colaborador con todos».

Además, Herrera, quien recogió que «hay muchos ámbitos que podemos mejorar» en este campo, advirtió de que «esto no es causa suficiente para asignar al Estado de las Autonomías la parte más sustancial de culpa de nuestra difícil situación económica». «Eso no es verdad», recalcó el también presidente de la Junta de Castilla y León, quien no dudó en apuntar que «buena parte de este descrédito debemos atribuirlo a un Gobierno socialista permanentemente desleal» que «practicó una auténtica política de tierra quemada» al tener la «certeza de que iba a perder todo su poder territorial».

Muy duro en las críticas al anterior Ejecutivo liderado por Zapatero por su trato a las comunidades —y a los ayuntamientos—, no ahorró tampoco en calificativos a la hora de valorar su aportación a los servicios públicos. Aseguró que «los socialistas han demostrado siempre que han gobernado ser los principales enemigos de las grandes políticas sociales».

Lo hizo justo después de defender que desde el PP «podemos decir con orgullo y respeto» que «hemos sabido gestionar bien los grandes servicios públicos», como así lo «acreditan» informes y estudios en los que precisamente Castilla y León sale muy bien parada en su educación, servicios sociales y prestación sanitaria.

«Sostenibilidad»

Herrera destacó que la formación popular asume en su ideario de manera «reforzada» la «garantía y sostenibilidad» de los servicios públicos como una «prioridad», pero también reclamó que el Estado debe asumir «sus responsabilidades» de garantizar a todos los españoles la prestación en «igualdad». Además, incidió en la apuesta del PP, como así lo recoge la ponencia Política, de «favorecer la colaboración y la participación de la sociedad civil». Después, el presidente autonómico de los populares ahondó en esa idea y apostó claramente por el «sano equilibrio» entre la iniciativa pública y privada. Herrera, quien abogó por dejar atrás el concepto «estatista» de la prestación del siglo XIX, defendió que «debemos estar muy abiertos» a la «presencia y colaboración» de la sociedad civil en la gestión de los servicios públicos, pero teniendo muy en cuenta que quede «garantizada la igualdad, la equidad, la calidad y la solidaridad».