Los ERE en grandes empresas agudizan la situación de otro año laboral negro
Protesta de los trabajadores de fábrica de chocolates Trapa en Palencia - ICAL

Los ERE en grandes empresas agudizan la situación de otro año laboral negro

Norma, Nicolás Correa, Trapa, Seda Solubles, Friger o Renault se sumana final de ejercicio a la lista de firmas que «regulan» plantilla por la crisis

VALLADOLID Actualizado:

Ya lo alertó hace tan sólo quince días el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, y el paso del tiempo no ha hecho más que confirmar sus pesimistas palabras. La Junta de Castilla y León había detectado entonces que los expedientes de regulación de empleo (ERE) iban en «aumento» y el fin de año que están dibujando las empresas de la Comunidad —como las del conjunto de España— no sirve más que para ratificar que la negra tendencia no para. En los últimos días, los expedientes se acumulan en los juzgados de lo mercantil. Y no hay sector que se salve. Automoción, agroindustria, maquinaria... La gama de las ramas ahogadas hasta el extremo por la crisis es amplia y la presión de los números rojos ha llevado a muchas a reducir plantilla. Pequeñas, medianas y, en los últimos días, muchas grandes se están viendo obligadas a reducir personal en esta recta final de un aciago 2011 para el empleo. Empresas con solera, una posición y reconocimiento social y económico que sucumben a la falta de actividad económica y dejan tras de sí a cientos de personas en esa cola del paro que crece y crece.

La crisis ha hecho que caigan torres como Nicolás Correa o Puertas Norma, hasta ahora emblema de la industria castellano y leonesa. La firma burgalesa de maquinaria y herramientas ha sido la última en escribir su nombre en la lista de ERE. El viernes, esta empresa que cotiza en Bolsa, asfixiada por balances en números rojos, comunicó a la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) su decisión de presentar un expediente de regulación de empleo temporal para 232 trabajadores (159 de los 196 que tiene en la planta de Burgos y los 73 de la guipuzcoana de Itziar), pendiente de aprobación.

Otro de los buques insignia que no ha aguantado más es el de Puertas Normas. La maderera soriana, en concurso de acreedores desde hace mes y medio, presentó el miércoles ante el Juzgado de lo Mercantil un ERE para 331 de los 570 trabajadores que tiene. Más allá de la abultada cifra, el derrumbe de Puertas Norma ha hecho saltar las alarmas sobre cómo puede quedar la Comarca de Pinares soriana, que depende exclusivamente de esta factoría. Además, este expediente da al traste con las cifras, de Soria, que cerró los nueve primeros meses del año con menos trabajadores afectados por estos procesos (404) que en el mismo periodo del año anterior (713). De hecho, era de las pocas en la que el número es inferior, pues en la mayoría sube, especialmente en León, donde pasaron de 1.931 a 3.609; Salamanca, de 665 a 1.083, y Zamora, de 49 a 352. En el conjunto de Castilla y León, 13.336 empleados se vieron inmersos en un ERE entre enero y septiembre. Son 2.306 que en 2010, año también negro que cerró con 19.088 trabajadores afectados, eso sí, lejos de los 39.068 de 2009, aunque muy por encima de 2006, el último ejercicio completo libre de crisis, cuando fueron 3.571.

Malas noticias para 2012

Este año, hasta septiembre, bajaron sensiblemente los trabajadores afectados por ERE de extinción, 2.270 frente a los 2.356 del mismo periodo del año anterior, mientras que aumentaron los inmersos en un proceso de suspensión, que se elevaron hasta los 9.879, cuando doce meses antes 8.430. Donde se ha registrado el mayor incremento es el número de empleados que tuvieron que reducir su jornada. Si el año pasado fueron 244, éste ya van 1.187 según la estadística del Ministerio de Trabajo, por encima de todo 2010 (582).

A estas dramáticas cifras hay que añadir los ERE presentados en los últimos días —y los que puedan llegar hasta final de año— como el de Puertas Norma, Nicolás Correa, el que supone «echar» a 37 de los 121 empleados de Trapa en la localidad palentina de Dueñas —inmersa en el concurso de acreedores de Rumasa—; la situación de la también palentina Seda Solubles, cuyos 314 empleados están en ERE temporal y rotatorio desde julio y esta semana suspendieron la producción, o de la ponferradina Friger, que amenaza con otro expediente. A estos se une el anuncio de Renault de aplicar un ERE suspensivo —un práctica común— en la fábrica de Valladolid y suprimir medio turno de noche en Palencia en 2012 que no augura un próximo ejercicio mucho mejor.