«Gracias de corazón, Valladolid»
Montxo Armendáriz entregó uno de los premios a Ariane Ascaride - ICAL

«Gracias de corazón, Valladolid»

Maribel Verdú, que recibió la Espiga de Honor, protagonizó la gala de clausura con su simpatía y sencillez

VALLADOLID Actualizado:

Maribel Verdú volvió a iluminar la Seminci, esta vez con motivo de la Espiga de Honor que le entregó anoche el festival vallisoletano a la conclusión de la entrega del palmarés de la 56 edición. Para la ocasión, la actriz estuvo acompañada por el director Montxo Armendáriz, con quien rodó «27 horas», su primer papel como protagonista, y con Imanol Arias, con quien no ha trabajado en el cine, pero admira por tener esa capacidad de «transmisión de emociones». Además, a través de un video, fue presentada por su «amante» Jorge Sanz.

Con un espectacular vestido negro, Verdú conquistó al público e invitados que acudieron al Teatro Calderón para la gala de clausura. Además de agradecer el reconocimiento de la Espiga de Honor, la actriz subrayó el gozo de recibir premios «por lo único que sé hacer y además me gusta». Se despidió con un emocionado «gracias de corazón, Valladolid».

Encorsetado en el formato televisivo, la gala de clausura transcurrió veloz con la sucesión de los premiados, entre los que destacó la actriz Ariane Ascaride, de la premiada «Las nieves del Kilimanjaro» de su esposo Robert Guédiguian, que no pudo acudir, pero ya galardonado en la Seminci, por lo que Ascaride planteó «comprarnos una casa en Valladolid».

Como ocurrió en la gala de presentación, el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, y el director del festival, Javier Angulo, recibieron a los invitados a pie de la alfombra roja, por la que pasaron, entre otros, la directora del Museo Patio Herreriano, Cristina Fontaneda; el etnógrafo Joaquín Díaz, o el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero. Sí llamó la atención que no hubiese ninguna representación de la Junta de Castilla y León.

Presentada por Letidia Sosa y Mara Torres, la gala estuvo dedicada al recién fallecido Luis Huertas, promotor de la idea del festival en la década de los 50 del siglo pasado.