«Mi familia me veía raro tantas horas en casa en la etapa en las Cortes»
F. HERAS

«Mi familia me veía raro tantas horas en casa en la etapa en las Cortes»

J. L. M./I. J.
VALLADOLID Actualizado:

De trato afable, tono pausado, dialogante y muy activo. Así es Ramiro Ruiz Medrano, el vallisoletano elegido por Rajoy para ser la voz del Gobierno en Castilla y León.

—¿Ha aprovechado su paso por las Cortes para recuperar el tiempo perdido con su familia después de 18 años con 365 días trabajando en la Diputación de Valladolid?

—(Sonrisa). Los siete meses en las Cortes he estado muy feliz. Primero porque me he sentido muy valorado, y, acaso sea cierto, que he tenido más tiempo para otras cosas.

—Ahora que su familia le había «recuperado», ¿qué dice de su vuelta a la primera línea de la política?

—Ellos saben que me debo a esto. Aunque es verdad que me veían un poco raro estando más horas de lo habitual en casa y los fines de semana, que yo los echaba mucho en falta. Ahora se cuestionan qué va a pasar. Ellos y la gente cercana son los auténticos sacrificados.

—Después de tantos años en política, ¿se puede tener otra vida?

—Sí. Estoy plenamente convencido. Es más, he visto que hay más vida.

—¿Con qué se queda de esa breve etapa en las Cortes?

—A veces no es suficientemente reconocida la labor del parlamentario. También iba a empezar a jugar un papel en la Fundación Villalar y era un proyecto que me ilusionaba, pero es un tema ya pasado.

—¿Quiere trasladar ese ritmo de la Diputación como delegado?

—Hay que reconocer que es más complicado. Pero, desde luego, allí donde me inviten y pueda, voy a llegar. Conozco la Comunidad, pero me gustaría profundizar mucho más en esas sigularidades que tiene. Es que no puedo cambiar. Si aunque me lo proponga me van a decir, «si es que eres un culo inquieto».

—¿Le queda algo por hacer en política?

—Muchas cosas. Iniciar y finalizar en la mejor de las posiciones esta nueva encomienda que se me ha encargado y que es apasionante, aunque ya me han dicho que es un puesto sacrificado, pero muy bonito. Espero también poder disfrutar, ya que vas a rendir mucho más.

—¿Aspira a seguir subiendo rangos y ser, por ejemplo, presidente de la Junta?

—No. Tenemos un magnífico presidente.

—¿Pero en 2015 no va a seguir?

—Hay gente muy preparada para desarrollar esa labor y mi compromiso es con el Gobierno de España.

—Parece que tiene poco que ver con su antecesor, Miguel Alejo, a quien le gustaban las grandes declaraciones. ¿Seguirá esa estela?

—No. No soy persona de grandes titulares, lo siento. Ahí no van encontrar una mina.

—¿En qué puede mejorarlo?

—Todo es mejorable en esta vida. A Alejo y al anterior. Si yo no pensara que puedo mejorar la gestión de Alejo no estaría aquí.

—Volviendo a su etapa en la Diputación. Ahora está Jesús Julio Carnero, ¿cómo ve esa labor, hay una continuidad?

—Creo que hay un estilo distinto. No se trata de hacer lo mismo. Estoy seguro que si yo intentara hacer lo mismo que Alejo, me equivocaría.

—Hay un triángulo del PP de Valladolid colocado en la Delegación, la Junta y la Diputación. ¿Es una cuadratura del círculo pensada?

—Creo que el Partido Popular ha llegado a unos niveles altísimos electorales. Se ha intentado hacer a todos partícipes del partido y eso es parte del éxito.