«El dopaje se acabaría con la educación en valores humanos»
EFE

«El dopaje se acabaría con la educación en valores humanos»

El ex atleta palentino Isaac Viciosa, Premio Castilla y León del Deporte 2010

VALLADOLID Actualizado:

—¿Qué significa para usted el galardón?

—La verdad es que no lo esperaba ahora tras varios años retirado. Quizá para más adelante, pero no ahora con tantos deportistas activos con éxito. De todos modos, es una enorme alegría este reconocimiento.

—De todos sus logros deportivos, ¿cuál es el que valora más?

—Yo diría que dos. El Subcampeonato de 1.500 metros en los Europeos de Helsinki 1994, tras Fermín Cacho, y el Campeonato de Europa de los 5.000 metros en Budapest 1998.

—Además, Fermín Cacho es para usted toda una referencia como atleta.

—Somos de la misma edad. Él siempre estuvo en primera línea de los éxitos deportivos y para mí siempre fue un ejemplo admirable a seguir.

—El jurado del premio, además de resaltar sus éxitos deportivos, enfatiza sus «valores humanos y de limpieza en el deporte». ¿Qué opinión le merecen los casos de dopaje en el deporte?

—No han cambiado mucho las cosas desde que me retiré del deporte activo. El problema es de valores firmes, de saber cuáles son nuestros límites. Todo se reduce a las virtudes de la persona. La verdad es que la combinación de éxito y dinero es una bomba, más para jóvenes de entre 20 y 30 años, periodo de la vida más exitosa de un deportista profesional. Si un joven no tiene convicciones firmes es fácil que se deje llevar por los cantos de la sirena del dinero y el éxito. Por ello creo que con el dopaje no se acabará con la persecución policial sino con la formación humana. Quizá sea una utopía, pero estoy convencido, pues el verdadero valor del deporte es la pureza y la justicia en la competición.

—Usted nunca ha ocultado sus firmes creencias religiosas. ¿Le han ayudado en su faceta deportiva, en cuanto a capacidad de sacrificio y superación?

—Creo que todos tenemos creencias religiosas. Las mías son propias del humanismo cristiano. Es cierto que me han ayudado a trabajar con dedicación, a evitar las tentaciones del atajo para lograr los fines que perseguía. De todos modos, creo que también interviene el carácter personal de cada uno.

—Tras su retirada del ámbito competitivo hace seis años, usted junto a otros compañeros ha formado una escuela de atletismo en Valladolid. ¿Transmite esos valores de superación personal y juego limpio a sus alumnos?

—Nuestra escuela, pues es un proyecto con Teodoro Cuñado, transmite nuestra experiencia deportiva. Evidentemente también están nuestros valores humanos sobre el deporte. No se trata de darles charlas sino de dar ejemplo y hablar con ellos de todo lo que significa y envuelve el deporte. De hecho, el deporte de algún modo te prepara para la vida.