ZAMORA

La dimisión de la Ejecutiva de Sayago ahonda en la herida socialista

ABC
ZAMORA Actualizado:

La Agrupación del PSOE en la comarca de Sayago presentó ayer su dimisión en bloque convirtiéndose en la cuarta de la provincia en renunciar, tras las ejecutivas de Zamora, Benavente y Toro, en señal de protesta por el polémico proceso para designar al actual ministro del Interior, Antonio Camacho, como cabeza de lista al Congreso por Zamora, y que se ha llevado por delante también al secretario provincial, Carlos Hernández, que dimitió. Los socialistas sayagueses presentaron su dimisión casi al mismo tiempo que se constituyó gestora. «No estamos de acuerdo en absoluto con los procedimientos y por eso hemos renunciado», afirmó Ángel Villamor, de Sayago. «Somos un partido democrático, pero eso vale de poco si luego vamos haciendo lo que queremos, dejando de lado las bases», añadió.

En este contexto, los alcaldes socialistas de varias localidades de la comarca de Sayago no descartan la posibilidad de dimitir de sus cargos «si no se cambia este sistema de hacer las cosas» desde la Ejecutiva autonómica y desde la Federal del PSOE, según afirmó, en declaraciones a Ical, el alcalde de Moraleja de Sayago e integrante de la Agrupación socialista comarcal, Ángel Villamor. «De momento, seguimos en nuestros puestos por responsabilidad política, pero sin descartar tomar decisiones drásticas en el futuro», agregó.

«Defienden sus puestos»

El alcalde de Moraleja de Sayago, quien consideró que «están poniendo a gente perdedora», se preguntó por qué el secretario general del PSCL, Óscar López, «dice que se están haciendo las cosas bien», cuando la contestación a la designación de Camacho se ha traducido en varias dimisiones dentro del partido en Zamora.

Villamor lamentó que los alcaldes y los demás militantes «nos lo estemos currando en los pueblos pequeños» y que «nos estén haciendo la vida imposible» desde la Ejecutiva autonómica y Ferraz. «Están pensando únicamente en defender sus propios puestos mientras los demás trabajamos de forma desinteresada, sin retribución alguna, por el partido y dejamos de lado muchas veces los trabajos que nos dan de comer», criticó. «No tenemos por qué aguantar todo esto», concluyó.