«Delibes tenía empatía por los personajes que se le rebelaban»

El profesor Ramón Buckley participa hoy en un homenaje al escritor vallisoletano

FÉLIX IGLESIAS
VALLADOLID Actualizado:

Estudioso de la obra literaria de Miguel Delibes, Ramón Buckley está preparando para la editorial Destino una gran biografía literaria sobre el autor vallisoletano, fruto de una investigación que arrancó ya con su tesis en los años sesenta en torno al autor de «Cinco horas con Mario». Parte de esa labor centrará este lunes 30 de mayo su intervención en el homenaje que le ofrece la Universidad de Valladolid a Delibes, en el que participan, entre otras personalidades políticas y académicas, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y el director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua.

Buckley, catedrático de la Universidad de Siracuse (Estados Unidos), centrará su intervención en aspectos como la relación de Delibes con sus personajes literarios. «Él decía, como lo dijo en la entrega del “Cervantes” que su biografía estaba en sus personajes», recalca a ABC su biógrafo literario. Además de «fascinarse» con los protagonistas y acompañantes de sus historias, el escritor vallisoletano acababa empatizando con ellos, incluso cuando «se rebelaban» contra el propio autor. En este sentido, Ramón Buckley recuerda como «cuando comenzó a escribir “Las ratas” tenía el propósito de hacer una novela social al estilo de aquella época», pero según avanzaban las páginas, El Nini y el Tío Ratero fueron desviándose de las pretensiones del creador y «acabaron reivindicando una vida sin escuela y dentro de una cueva», apunta Buckley.

El hombre primitivo

Sin embargo, Miguel Delibes no desdeña a sus criaturas sino que «acaba simpatizando» con ellas. Buckley relaciona ese vínculo entre escritor y personajes a una época que el escritor vallisoletano «vuelve de algún modo a la prehistoria a través de su afición a la caza, una actividad que consideraba sustancial en su vida y vínculo con la esencia del ser humano».

Preguntado por si en algún momento se planteó utilizar la literatura como elemento político ante la dictadura de Franco, el profesor universitario se remonta a «Parábola del náufrago» (1969), dura crítica contra la autocracia, la sociedad de consumo, el culto a la personalidad, la crueldad gratuita, las actitudes de evasión y la crisis de los derechos humanos, con una «crítica soterrada a Franco, pero con una gran habilidad para camuflar ante la censura su mensaje contra la dictadura». En este aspecto, subraya Buckley, «Delibes sabía, como director de El Norte de Castilla, que los censores estaban más atentos a la prensa, menos sutil que la literatura».

Nobel

Estudioso profundo de la obra de Miguel Delibes, con el que departió muchas horas desde que lo visitó por primera vez cuando estaba en el doctorado, no sólo cree que se hizo una injusticia con la no concesión del Premio Nobel de Literatura al maestro vallisoletano, sino que está convencido de que haber vivido hasta ahora la Academia sueca habría corregido ese error: «Estoy convencido que de seguir entre nosotros, en vez de Mario Vargas Llosa, los académicos se lo habrían dado a Miguel Delibes, pues tenían ganas de dar el Nobel a un escritor de lengua española», señala Ramón Buckley, que aclara que «Vargas Llosa se lo merece sin duda, pero podría, por razones de edad, haber esperado esperado unos años».