Los consejeros esperan que la fusión de España-Duero y Unicaja fructifique

Creen que «es el mejor camino», pero lamentan que Del Canto no les informe

J. M. A.
VALLADOLID Actualizado:

Preocupados, pero a la vez aún confiados en una solución que aclare el futuro para Caja España-Duero. El retraso en la firma del acuerdo definitivo entre la entidad regional y Unicaja «sorprende e inquieta» a ls consejeros de la Caja preguntados por ABC. Admiten desconocer los extremos de una negociación que siempre han llevado ambos presidentes de manera «muy personal» y de la que desde el pasado mes de noviembre no reciben «ningún dato». Sin embargo, coinciden en que si el Consejo y la Asamblea se pronunciaron a favor de esta unión «aún parece que es el mejor camino que podemos tomar». Otra opción siempre sería «en principio peor para todos».

Y es que la nueva reforma financiera anunciada hace algunas semanas por el Gobierno parece haber supuesto un escollo más en las conversaciones que mantienen con asiduidad Evaristo del Canto y Braulio Medel. Si la caja andaluza señaló que necesita 691 millones para cumplir con el saneamiento impuesto, España-Duero acumular 525 millones del FROB 1 y tiene pendientes los requerimientos del «plan Guindos», cifrados en unos 1.140 millones. Ante esta situación, fuentes consultadas por este periódico apuntan a la intención de Unicaja de pedir a la castellano y leonesa que se sanee por su cuenta antes de cerrar la fusión. Si fuera así, el reparto previsto en el nuevo banco del 70 por ciento para la andaluza y del 30 para España-Duero podría variar a la baja para los intereses de la entidad regional, según temen también varios de los consejeros consultados.

Con nombres y apellidos, José Antonio Turrado, además de denunciar que el papel del Consejo de Administración se ha reducido «a la nada», desea que el «marcaje directo, si es que continúa, del PP, del PSOE y de la propia Junta» al presidente de la Caja, Evaristo del Canto, encamine las negociaciones a buen puerto. Con la máxima de que lo importante «es salvar el mayor número de puestos de trabajo posible», el también responsable de Asaja en León avisa de que si finalmente no hay fusión «sería un auténtico escarnio». Sobre esta posibilidad, apunta directamente a Del Canto y a su equipo «más cercano, responsables de lo que suceda».

«Llevamos tiempo esperando la fusión y ahora estoy preocupado», reconoció Antonio Muñoz, otro de los consejeros que destaca también «la inestabilidad que viven los trabajadores». El integrante de UGT defiende este acuerdo porque «siempre nos han vendido que la mejor solución, sino la única, era esta unión». Más confiado se muestra el presidente de la Cámara y de la patronal salmantina. José Antonio Pérez Mesonero asegura que el director general de la entidad le ha «tranquilizado» explicándole que «el proceso sigue como estaba previsto».

En breve se conocerá el rumbo que tomará la fusión porque ambas cajas disponen hasta el 31 de marzo para detallar sus planes al Banco de España, que en principio sigue apostando por el acuerdo.