Clemente pedirá a Lactalis que aclare sus planes para Lauki
Silvia Clemente conversa con Redondo y Sanz Vitorio, en presencia de Juan Zapatero - F. HERAS

Clemente pedirá a Lactalis que aclare sus planes para Lauki

El cierre de la planta afectaría a «cientos de ganaderos», además de los 97 trabajadores

VALLADOLID Actualizado:

Si la cosa no cambia, el futuro no se presenta nada halagüeño para la Central Lechera Vallisoletana (Lauki), propiedad de la multinacional francesa Lactalis. La empresa, cuya plantilla llegó a rondar los 200 trabajadores, apenas cuenta ahora con 97 y en los últimos meses el ritmo de su producción no ha dejado de caer tanto en leche líquida como en los productos derivados, cuya elaboración se ha traslado a otras centrales de la firma francesa, lo que está haciendo temer a los trabajadores su posible desmantelamiento.

Ayer la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, recibió a varios representantes del comité de empresa de la planta, quienes solicitaron a la representante del Gobierno regional la intermediación de la Junta «para evitar que se escape más empleo». Así lo explicó minutos después del encuentro el presidente del Comité de Empresa, Juan Carlos García Serrano, quien detalló que de los 200 millones de litros de leche que procesaba en 2009 se ha pasado prácticamente a la mitad, lo que ha supuesto también un brusco descenso de facturación —en 2010 cerró con un balance positivo de tres millones de euros y en 2011 apenas obtuvieron 80.000 euros de beneficios—. García Serrano mostró su preocupación por la continuidad de la empresa más allá de 2012 —por lo pronto, en marzo desaparecerán doce personas de control de gestión—. «Si cerrase no sólo estaríamos afectados los 97 trabajadores, sino cientos de ganaderos», insistió.

«Preocupación»

Unos datos que preocupan también a la Consejería de Agricultura y Ganadería, cuya responsable, Silvia Clemente, avanzó ayer que pedirá una reunión «al más alto nivel» con la dirección de Lactalis con el fin de conocer sus planes de futuro para la planta vallisoletana tras 2012 —última fecha comprometida hasta ahora por la empresa para su funcionamiento—. Clemente, a quien acompañó en la reunión los procuradores populares Juan José Sanz Vitorio y Alfonso García y los socialistas Ana Redondo y Pedro González —quienes en sede parlamentaria se ha interesado por el futuro de la planta—, entendió la «preocupación» de la plantilla por la merma en la producción de leche líquida y la deslocalización de algunos productos.

Con el fin de tener una radiografía de la situación de la planta vallisoletana, la consejera detalló que el primer paso será realizar un «diagnóstico» junto al comité de empresa sobre la repercusión que ha tenido el traslado de parte de la producción a otras fábricas. «Queremos averiguar cuáles son los motivos de esa deslocalización», insistió la consejera, quien recordó que hace tiempo se ofreció a la empresa apoyo para construir y dotar un nuevo almacén en Centrolid y así solucionar sus problemas de ampliación —las instalaciones se encuentran en pleno casco urbano de la ciudad—. Un ofrecimiento que le volverá a reiterar en la reunión solicitada. Y es que pese la drástica caída de la carga de trabajo en Lauki, la firma francesa no ha reducido la compra de leche a los ganaderos de la Comunidad, que ascendió en el último trimestre contabilizado a 15 millones de kilos —64 millones de kilos en el año lácteo—, con una evolución creciente desde 2008.

No obstante, la consejera reiteró que en la reunión que mantenga con la dirección también quieren analizar los planes de futuro de Lactalis para las otras dos plantas que tiene en Castilla y León, en Peñafiel (Valladolid) y Toro (Zamora). En total, las tres empresas que Lactalis tiene en Castilla y León compran leche a 143 ganaderos y alguna cooperativa de la Comunidad, como Cobadu.