El PP cambia las tornas en Bembibre, Béjar, Guardo, Arenas y San Andrés

Los populares «debutan» en las alcaldías de Nava del Rey, Vilamuriel, Covaleda y Peñaranda

VALLADOLID Actualizado:

Las elecciones municipales han dejado un panorama desolador para el Partido Socialista, que se verá obligado en muchos casos a pactar con Izquierda Unida o con los leonesistas con el fin de mantener una mínima cuota de poder en las localidades intermedias de mayor peso en Castilla y León. Es lo que puede suceder en pueblos de tanta solera como Cacabelos y La Robla (León), Tudela de Duero (Valladolid) y Miranda de Ebro (Burgos), donde la victoria de los populares no les bastará para ocupar el Ayuntamiento.

Aunque conserve a través de esta fórmula un buen número de ayuntamientos, no podrá evitar sin embargo algunos vuelcos tan significativos como inesperados en localidades hasta ahora muy apegadas a la rosa roja del PSOE. Entre los municipios de más de mil habitantes que gana el PP para su causa destacan sobremanera Béjar, en el que Alejo Riñones volverá a la Alcaldía, Guardo, El Espinar, Arenas de San Pedro, Candeleda y los leoneses de Bembibre y San Andrés del Rabanedo. En este último, la gobernabilidad dependerá de los pactos y se da la circunstancia de que el candidato popular, Gregorio Chamorro, es hermano de Javier Chamorro, líder de UPL y candidato de este partido en León. Con una ajustada e histórica victoria de los populares por 80 votos —8 a 8 en concejales, frente al 4-12 de hace cuatro años—, los pactos serán clave para ver quién se convierte en alcalde. La «sangre» tira mucho, pero habrá también otros intereses en juego.

Astorga, en el aire

El Partido Popular, además, tendrá la ocasión de gobernar por primera vez en cuatro pueblos en los que siempre ha ocupado un lugar en la oposición. Nava del Rey (Valladolid), Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), Covaleda (Soria) y Villamuriel del Cerrato (Palencia), todas ellas muy vinculadas al PSOE, cambian de manos con nuevas mayorías absolutas del PP. Además de los vuelcos ya citados, puede haber otros en función de los pactos que se produzcan. En general, donde gana el PSOE, lo hace por menos distancia que hace cuatro años. Es lo que ocurre en sus feudos emblemáticos como La Bañeza, Fabero, Villablino, Cistierna, Saldaña, Tordesillas y el Real Sitio de San Ildefonso. «In extremis» también podrá salvar Astorga —venció por siete votos al PP— si pacta con el PAL.

Como gran éxito de los socialistas destacan Espinosa de los Monteros (Burgos) y la mayoría absoluta en Dueñas (Palencia). El resto lleva las siglas del PP. En Ávila, por ejemplo, podrá gobernar en solitario en Madrigal de las Altas Torres y estira su distancia en Piedrahita, además de mantener Cebreros, Navaluenga y Las Navas del Marques, pese a la polémica por la Ciudad del Golf.

En Burgos, las complicaciones llegarán en Aranda de Duero. donde el PP podría gobernar en minoría, aunque una coalición a tres bandas podría echarle del poder. Además, los populares logran un triunfo incontestable en Briviesca y conserva Lerma y Medina de Pomar. De León destaca la mayoría absoluta popular en Mansilla de las Mulas y en Torre del Bierzo. Las palentinas Aguilar de Campóo, Baltanás y Cervera seguirán en manos del PP, igual que las salmantinas Ciudad Rodrigo, Guijuelo y Ledesma. En Segovia, no hay grandes cambios, con Coca, Cuéllar y Nava de la Asunción, entre otros, dominadas por los populares. Lo mismo ocurre en las sorianas Burgo de Osma, Ólvega y San Esteban de Górmaz.

En Valladolid, por primera vez se empata en Villalar, mientras que Crescencio Martín tendrá que volver a pactar para seguir en la Alcaldía de Medina del Campo. Por último, Toro, Benavente y Fermoselle continuarán gobernadas por el PP zamorano.