Las Cámaras pequeñas defienden su capacidad para seguir «vivas»

«Damos servicio donde otras no llegan», afirman para descartar su cierre a medio plazo

J. M. AYALA
VALLADOLID Actualizado:

Las Cámaras de Comecio radicadas fuera de las capitales de Castilla y León defendieron ayer su capacidad para continuar activas en un futuro, pese a reconocer las dificultades para acceder a la financiación necesaria con la supresión prevista de las cuotas. Ante este «problema» que afecta, según destacaron a ABC, «a grandes y pequeñas», resaltaron su especial vinculación con las pymes locales y su capacidad para «dar servicio» donde «otras no pueden» como bazas para subsistir. Por este motivo, descartaron la posibilidades de su cierre, que sí salió a colación en la reunión celebrada el jueves en Valladolid con la presencia de cinco de las «mayores» Cámaras —Valladolid, Burgos, León, Salamanca y Palencia— y la del vicepresidente económico de la Junta, Tomás Villanueva. Como adelantó ayer este periódico, durante el encuentro se contempló la posibilidad de que en un futuro hiciera falta reducir el número de entidades a nueve —una por provincia— con lo que las ubicadas en Arévalo, Béjar, Astorga, Miranda de Ebro y Briviesca estarían en mayor riesgo, aunque el objetivo sería que todas pudieran «seguir funcionando». Éste fue el mensaje de «tranquilidad» que ayer trasladó el presidente del Consejo Regional de Cámaras y la de Palencia, Vicente Villagrá, a sus «colegas». En la misma línea, el propio Villanueva prefirió centrarse en el grupo de trabajo que se creará en breve para establecer el programa de actividades en el que Junta y Cámaras colaborarán el próximo año. Sobre la posibilidad de que a medio plazo se reduzca el número de Cámaras, se limitó a señalar que la Junta «no tiene que proponerlo» y que «su futuro depende de los titulares» de las propias Cámaras.

En cuanto a la opinión de las «pequeñas», el presidente de la Cámara de Astorga, Juan Carlos Fernández, consideró que «encajamos por muchas razones», al tiempo que se mostró convencido de que «con las sinergias y las nuevas tecnologías podemos dar los mismos servicios que las grandes y más cercanos que ellas». En cuanto a la financiación, defendió que entidades como la que él rige necesitan menos fondos que otras hasta el punto de afirmar que «las pequeñas podemos ser capaces de conseguir nuestras partidas con más facilidad que las grandes». En todo caso, insistió en la importancia de un apoyo económico de la Junta —cuantificado en seis millones de euros anuales, como también adelantó ABC—y de otras administraciones. Además de esta inyección, apostó «por un mayor apoyo entre todas las Cámaras» que comenzaría con un «cambio de modelo» por el cual «fuéramos todas más activas y más eficientes».

«Concentración» negativa

Desde Béjar, su presidente, Buenaventura Velasco, también se mostró partidario de «fomentar el peso del Consejo Regional de Cámaras» para que «todos podamos seguir trabajando con más fuerza». Tras descartar también que su Cámara corra peligro de desaparición, consideró que reducir el número de entidades a nueve «no sería bueno»para muchas pequeñas y medianas empresas alejadas de las capitales al tiempo que criticó lo que sería, en su opinión, «un proceso de concentración».

Por último, el presidente de la Cámara de Comercio de Miranda de Ebro, Fernando Escobillas, también vio inviable el cierre de la entidad que dirige al asegurar que «la nuestra es más importante que algunas de las provincias». Al igual que sus compañeros, «lo bueno para Miranda, para Burgos y para Castilla y León» es «potenciar el Consejo regional», al tiempo que insistía en que «nunca se ha hablado de la desaparición de ninguna Cámara en las reuniones que hemos mantenido». Sobre la necesidad económica de las Cámaras, trasladó a la Junta que «o nos dan dinero o no necesitamos ninguna tutela y buscaremos financiación donde sea».