Burgos quiere más protección
Palacio de Castilfale e iglesia de San Nicolas, junto al albergue de peregrinos de Burgos - F. ORDÓÑEZ

Burgos quiere más protección

La Catedral burgalesa fue designada Patrimonio de la Humanidad en 1984. Ahora la ciudad aspira a ampliar esta declaración de la Unesco a su entorno

MAR GONZÁLEZ
BURGOS Actualizado:

Representantes del consistorio, el Cabildo Catedralicio, la Junta de Castilla y León, el Colegio de Arquitectos y la Universidad de Burgos forman el equipo de trabajo que en septiembre presentará el «documento oficial» por el que se iniciarán los trámites necesarios para «ampliar» y «completar» la declaración de Patrimonio de la Humanidad que la Unesco concedió a la Catedral a todo su entorno.

El presidente del Instituto Municipal de Cultura, Fernando Gómez, explica que en este documento se delimitará el entorno al que quiere aplicarse la nueva declaración y que incluye parte de otro elemento declarado Patrimonio de la Humanidad como es el Camino de Santiago que pasa por las proximidades de la seo burgalesa cerca de la cual se encuentra, entre otras cosas, el albergue de peregrinos de la Casa del Cubo.

Gómez señala que en esta nueva propuesta se incluirán algunos aspectos que la Unesco pide ahora a cualquier patrimonio que aspira a la declaración y que no se solicitaban en 1984 como un plan específico de protección y gestión del mismo con colaboración pública y privada.

El documento realizado por el equipo de trabajo será enviado a la Junta de Castilla y León que, con las alegaciones que considere oportunas, debe presentarlo al Ministerio de Cultura que elige anualmente un proyecto para presentar a la Unesco. Gómez señala que este organismo internacional ha limitado en los últimos años las declaraciones de centros históricos, sobre todo en España e Italia, donde existe un gran número de ellas, y considera que Burgos tendrá más posibilidades por esta vía de ampliación de una protección ya existente.

Un proceso largo

Sin embargo, el concejal de Cultura deja claro que toda la tramitación es «igual a la de una nueva declaración de Patrimonio de la Humanidad» por lo que se trata de un proceso «largo e incierto» que puede durar varios años.

En todo caso, considera que será positivo para la capital burgalesa porque permitirá «revisar» uno de sus principales elementos patrimoniales y volver a ponerlo de «actualidad» para que no pierda la relevancia internacional que tiene e incluso despierte mayor interés en el entorno más próximo.