Aumenta un 60% el número de menores infractores en los últimos cinco años

Pasa de 227 jóvenes sancionados por sus conductas en 2005 a 367 penados en 2010

VALLADOLID Actualizado:

La cifra de menores infractores se ha incrementado un 60 por ciento en el último lustro. Y es que si en 2005 fueron 227 los jóvenes que pasaron por los centros con que cuenta Castilla y León para cumplir medidas impuestas por la Administración de Justicia como sanción a su conducta, en 2010, se llegó a los 367, según informa Ical. Los robos con violencia o con fuerza en las cosas y los delitos de lesiones acaparan la mayoría de las penas.

A lo largo de estos últimos años, la evolución ha sido desigual, aunque siempre con un incremento del número de menores que cumplen algún tipo de medida, ya sea en régimen cerrado, abierto o semiabierto. La mayoría, el 87 por ciento, lo hace en régimen abierto.

Según este análisis, el mayor aumento respecto al año anterior —superior al once por ciento —se produjo en 2009, cuando se contabilizaron 342 menores infractores, mientras que un año antes, la cifra fue de 308. En 2007, seis menos que en el ejercicio posterior. Destacado también es el aumento entre 2006 y 2007, un 10,62 por ciento respecto al año anterior, en el que se contabilizaron 273 menores infractores. Finalmente, en 2010 experimentó un incremento del 7,3 por ciento, hasta los 367.

Para el cumplimiento de las medidas impuestas por los juzgados de Menores, la Gerencia de Servicios Sociales de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades dispone como recursos residenciales de ocho centros que suman 129 plazas, dos de ellos de referencia regional, ambos en Valladolid: Zambrana, con 68 plazas, y Los Manzanos, con tres unidades y 24 plazas. En concreto, por el Zambrana en 2010 pasaron 237 jóvenes para cumplir con sus condenas, lo que supone un incremento superior al 26 por ciento respecto a 2005.

Además, hay otros seis que gestionan diferentes organizaciones a través de convenios con la Junta donde los menores pueden cumplir las medidas judiciales, como La Senda, en Burgos, de la Fundación O’Belén; Jalama, en León, de Asecal, asociación sin ánimo de lucro de carácter social declarada de utilidad pública; otros dos en Salamanca, dependientes de la Fundación Santiago Uno; otro de Nuevo Futuro, en Valladolid, y uno más que llevan los menesianos en Zamora. Estos centros además desarrollan programas educativos para dar respuesta a las necesidades de jóvenes que se encuentren en situaciones de riesgo de exclusión.

La región dispone, además, de nueve unidades de intervención educativa, una por provincia, desde las que se llevan a cabo actuaciones de prevención de la delincuencia juvenil a través de acciones socializadoras y educativas, así como el seguimiento de los menores. También, se ejecutan medidas judiciales y de apoyo a la inserción social. En 2010, estas unidades atendieron 2.471 casos.