Ahorro institucional de escala
Dependencias del Servicio de Asistencia y Asesoramiento a Municipios de la Diputación de Valladolid - F. HERAS

Ahorro institucional de escala

Las diputaciones de Valladolid y Burgos crean su central de compras, otro instrumento para ahorrar que se une al que ya tienen Junta y Gobierno

VALLADOLID Actualizado:

En estos tiempos en los que hasta el céntimo se mira con lupa, cualquier fórmula es buena para intentar ahorrar unos euros. La crisis agudiza el ingenio y pone sobre la mesa nuevos métodos con el ahorro en el punto de mira y la colaboración como herramienta. La unión hace la fuerza y es la premisa que se quiere aplicar a la negociación para obtener unos precios más competitivos. Y sobre esta base ya trabajan diferentes instituciones en Castilla y León, que han decidido poner en marcha o adherirse a centrales de compra que permitan reducir costes en servicios y suministros.

La iniciativa no es nueva, aunque es en estos tiempos difíciles cuando surgen nuevas fórmulas para intentar que las facturas no sumen demasiado. En este sentido nacen las centrales de compras de las diputaciones de Valladolid y Burgos, un paso más, con nuevos «productos» para los ayuntamientos, que se unen a los servicios que ofrece la de la Junta de Castilla y León y la del Gobierno central, con años de experiencia en el campo de las compras al por mayor.

La idea está en marcha, aunque será con este nuevo año cuando comience a funcionar. Y serán los usuarios, es decir los propios ayuntamientos, quienes diseñarán el catálogo de productos que poder adquirir a través de la la central de compras. Así, desde la Diputación de Burgos harán una encuesta preguntando a los alcaldes —que han acogido «muy bien» la iniciativa— y, en función de las necesidades comunes, se creará la lista. Telefonía y material informático son algunos de esos servicios que plantea ofrecer este sistema basado en «minorar» costes y «simplificar expedientes» dirigido a los municipios de menos de 20.000 habitantes y que se aplicará también al conjunto de servicios y dependencias de la institución que preside César Rico.

La compra centralizada busca lograr mejores condiciones económicas y, por tanto, menos gastos públicos, además de simplificar la tramitación administrativa, lo que también supone un ahorro para las instituciones, además de otorgar mayor agilidad, transparencia y seguridad en la contratación.

En la misma senda camina la central de compras de la Diputación de Valladolid. Sin generar más gastos ni crear órganos nuevos, esta fórmula basada en la «economía de escala» utilizará los servicios de la propia institución de forma transversal «buscando fórmulas para hacerlo de manera más eficiente y económica», advierte el diputado del área de Asesoramiento, panificación del territorio y nuevas tecnologías, Alfonso Centeno, quien considera que los municipios más pequeños serán los más beneficiados.

Quienes lo deseen se podrán adherir a la central de compra y, una vez licitados los concursos, decidirán si contratan a través de esta fórmula los servicios. La luz es el primero que se quiere ofertar. Telefonía y combustibles son otros productos que la Diputación de Valladolid tiene en mente ofrecer a través de su central, con la que busca que los ayuntamientos «puedan hacer lo mismo con menos dinero», a la vez que ganan en agilidad en la gestión y control.

Diferentes catálogos

Otras diputaciones, como la de Salamanca o Segovia, también barajan fórmulas de ahorro. Y algunas, como la de León —la primera en sumarse—, Palencia o Zamora, al igual que algunos municipios (Valladolid, Laguna de Duero, Herrera de Pisuerga, Muelas del Pan y San Esteban de Gormaz) se benefician de las ventajas de la central de compras que la Junta tiene en marcha desde 1998 y cuyo uso es obligatorio para todas la consejerías, delegaciones territoriales y organismos dependientes de la administración regional. Si las de las diputaciones se centrar en suministros como luz o telefonía, la de la Junta ofrece en su catálogo la posibilidad de adquirir a un precio más ventajoso productos más específicos como mobiliario, material informático, climatización, vehículos, sistemas audiovisuales o centrales telefónicas.