Las agriculturas y ganaderas reclaman un «peso específico» en la reforma de la PAC
APUESTA POR SU FUSIÓN

Las agriculturas y ganaderas reclaman un «peso específico» en la reforma de la PAC

Se muestran molestas porque Bruselas omite al colectivo femenino, «imprescidible para el futuro de los pueblos»

VALLADOLIDVALLADOLID Actualizado:

El plan para unificar la comercialización entre las cooperativas ha logrado concentrar el 40 por ciento de la producción de ovino en Castilla y León, pero «no es suficiente», según la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente. La consejera participó ayer en Valladolid en la apertura de las «XI Jornadas de cooperativismo agrario», organizadas por El Norte de Castilla. Clemente recordó que en la Comunidad existen alrededor de un millar de cooperativas, con cerca de 69.000 socios. Estas cooperativas son una de las «soluciones» contra la «volatilidad de los precios» en el sector agrario, advirtió.

Un mayor «control» de la producción aporta una mejor capacidad de negociación, con el consiguiente «control» sobre los precios, añadió. Por ello, «las cooperativas se tienen que fusionar» y con este objetivo la Consejería de Agricultura y Ganadería ha puesto en marcha este año un plan de apoyo a su integración, destacó la consejera del Gobierno regional, con cerca de 1,7 millones de euros, informa Efe.

La presidenta de la Federación de Mujeres de UCCL y vicepresidenta de la organización estatal Unión de Mujeres Agricultoras y Ganaderas, Rosa Arranz García, expresó ayer su «enfado» porque el documento de reforma de la PAC de la Comisión Europea omite al colectivo femenino y exigió que se reconozca con apoyos su «peso específico» en el campo. «Sin mujeres no hay futuro, no hay vida en los pueblos», sentenció.

Esta segoviana hizo estas declaraciones durante la celebración ayer en Valladolid del primer encuentro de la Unión de Mujeres Agricultoras y Ganaderas, integrada en La Unión, estructura nacional de la que forma parte UCCL. La reunión estatal se desarrolló bajo el lema «Mujeres, ¿El futuro de nuestra agricultura y nuestros pueblos?», y en ella se puso de manifiesto que la organización nace con el reto de «trabajar para alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres en el medio rural». Durante la reunión, en la que participaron mujeres de buena parte de las provincias de Castilla y León, así como de otras organizaciones territoriales que integran La Unión, también se procedió a la presentación de la web www.agricultoras.org, que pretende ser «un punto de encuentro para este colectivo».

Rosa Arranz destacó que las mujeres desean tener un peso específico dentro de La Unión, y poder aportar al sindicato para que se fortaleza «aún más» y a la sociedad en general, propuestas que permitan avanzar en la igualdad. Al respecto, reseñó que el colectivo femenino agrario es «muy pequeñito y está muy envejecido» en Castilla y León, pero las jóvenes que se incorporan tienen una formación «muy adecuada y han sido capaces de emprender en un mundo hostil y masculinizado».

Buena relación con la Junta

Arranz se mostró optimista y aseguró que «mira al futuro en positivo», eso sí, siempre que en él haya mujeres, porque sino, no se podrá avanzar. Aseveró que las mujeres que optan por su vida profesional en el campo, tienen «ganas de hacerlo bien y de aportar» a sus pueblos y recalcó su trabajo de fortalecimiento de las redes en el medio rural, que «son vitales».

Asimismo, sustanció su papel como cuidadoras donde no llegan los servicios de la Administración, informa Ical.

Por último, la presidenta de la Federación de Mujeres de UCCL destacó que mantienen una «relación muy buena» con la Junta de Castilla y León, que les ha dado participación en la Agenda de la Población y en el Consejo Regional de la Mujer. En este sentido recomendó al Ejecutivo autonómico que ponga en marcha medidas específicas de apoyo a este colectivo, ante sus mayores dificultades de acceso a un empleo acorde a su preparación y sus problemas de movilidad y para conciliar la vida laboral y familiar. Por su parte, la presidenta de Unión de Mujeres Agricultoras y Ganaderas, la integrante de la Unió de Pagesos de Catalunya, Anna María Cuquerella, explicó que en la Comunidad catalana la mujer «hace tiempo que se incorporó al campo como profesional».

Sin embargo, asumió que en otras zonas de España, sigue siendo considerada una ayudante de su marido, una trabajadora de «segunda clase, algo que «no puede ser», dijo.