el callejón del gato

EL VOTO RURAL

Los populares, y en esta Comunidad desde hace muchos años, conocen los votos que se dirimen en el campo y saben cómo llegar

josé gabriel antuñano
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EN la previsible campaña, Herrera y algunos de los suyos apoyan con denuedo a Rajoy, en los lugares previstos, sin modificar su estrategia pese a las expectativas de conseguir los dos diputados de Soria, y los tres de Ávila y Zamora, en la última provincia por el desangre del PSOE no reflejado en las encuestas. No faltarán ganas, pero los populares no echan el resto por falta de banquillo regional, porque los que pueden cambiar tendencias de voto, ya tienen tareas asignadas para la recta final. Es posible que la no consecución de estos escaños sea una anécdota en el recuento de la noche electoral, pero le debería preocupar a Herrera no tener el partido cohesionado en Soria y no disponer de más consejeros y altos cargos con perfil político capaces de ayudar a los candidatos locales y cargos de esas provincias. La relación de consejeros que balbucearían en un mitin es elevada y esa falta de peso invita a la reflexión, como la estrategia de comunicación en exceso restrictiva con los directores generales, que les impide foguearse y aprender a transmitir las iniciativas de sus departamentos.

Al margen de esta cuestión, la gran aportación de esta Comunidad al 20-N consiste en el interés demostrado por captar el voto en el caladero rural, estrategia imitada en otras comunidades. Los populares, y en esta región desde hace muchos años, conocen los votos que se dirimen en el campo y saben cómo llegar. Los cuidan con actos y guiños en los mítines, en contraste con los socialistas que cada vez ejercen más de niños de piso, atemorizados por mancharse los zapatos con el polvo de los caminos, como demostró Rubalcaba en el debate con Rajoy que, obsesionado con suprimir las diputaciones, se olvidó de los servicios que prestan al mundo rural. Pero, al fin, el PSOE ha detectado este granero y al final de su campaña introduce los micromítines del candidato en algunos pueblos por donde pase la caravana. El impacto de este remiendo es difícil de contabilizar en votos porque la memoria de los agricultores recordará el desacierto de las ministras Espinosa y Aguilar en defensa de los intereses del campo ante la UE. Esta torpeza abocará a la pérdida de 13 millones de euros en la PAC de 2011, según el presidente de Asaja, a un futuro incierto a partir de 2014 y al desafecto hacia el PSOE. Sin conocer los problemas de la agricultura no han exigido, mientras que la Junta de Castilla y León ha capitalizado el descontento, organizando una plataforma junto a otras regiones para defender los intereses de los agricultores en Bruselas.