Trabajadores de Vestas acampados frente a la fábrica
Trabajadores de Vestas acampados frente a la fábrica - ICAL
Economía

Vestas estaría abierta «a una posible venta» de su planta de Villadangos

Es una de las soluciones que se puso sobre la mesa ayer a la plantilla, que salió decepcionada de la reunión con la ministra

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«No cambia mucho la historia; seguimos teniendo el problema de salvar los puestos de trabajo. Un aplazamiento no es una solución». Es la opinión que expresó ayer el presidente del comité de empresa de la planta de Vestas en Villadangos del Páramo (León), Francisco Romero, tras la reunión celebrada ayer en Madrid entre la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, con representantes de la multinacional danesa. La plantilla confiaba en que la empresa expresara un cambio de opinión sobre la decisión de cierre de la planta que no se produjo. «Alargar un poco más la agonía no sirve, hay que tratar de salvar la planta de una forma u otra», comentó Romero a Ical, que reconoció el esfuerzo de las administraciones y espera que finalmente se pueda encontrar una salida que conlleve el mantenimiento del empleo.

Para Pablo Martínez, delegado de UGT, el resultado del encuentro supone «un jarro de agua fría porque todavía quedaban algunas esperanzas», ya que a pesar de que se asegura una negociación se mantiene la voluntad de Vestas de cerrar la planta. «Dicen que ir se van, pero están abiertos a una posible venta de la fábrica, con subrogación de la plantilla», apuntó como posible solución que se puso sobre la mesa, informa Ical.

Según trasladaron ayer desde el Ministerio, tras la reunión se abre una línea de negociación permanente y directa, al más alto nivel, para que en los próximos días se trabaje en la búsqueda de alternativas industriales para la comarca de Villadangos del Páramo (León).

Mientras, la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, acusó a Vestas de vetar a la Junta de Castilla y León en la reunión que mantuvo con Rivera. «No sabemos si es porque somos muy beligerantes, pero la firma no quería que estuviésemos en esta reunión», explicó. En este sentido, Del Olmo apuntó que el Gobierno regional en ningún momento quería que el cara a cara «se frustrara» porque, según la consejera, «hay un bien superior», que es «conseguir que la situación con Vestas se revierta». «Nos hubiera gustado estar, pero como no ha sido posible confiamos plenamente en la administración central», aseguró. «A la ministra le hemos explicado que es una planta muy moderna, que lleva desde 2006 funcionando, y los técnicos de seguridad industrial que hicieron una inspección hace poco no se explican cómo se puede cerrar esa fábrica, porque es muy competitiva, con lo que no tiene sentido que se cierre», ha apuntado Del Olmo.

«Si se va quedaría proscrita para Castilla y León y yo creo que para España», señaló Del Olmo

Por otro lado, la consejera mencionó que Ribera le comunicó que el ERE no se presentó ayer, como estaba previsto, aunque Del Olmo apuntó que a ella le consta, por el comité de empresa y los sindicatos mayoritarios, que los trabajadores están recibiendo notificaciones que les «están obligando a hacer la comisión negociadora», con lo que «no sabemos si lo ejercerán mañana o pasado», explicó. «Ojalá se revierta la situación, pero los pasos que está dando la empresa nos hace ser nada optimistas».

«Proscrita»

Por último, Del Olmo comentó que «a todos los efectos» Vestas no ha respondido a la carta que envió el presidente de la Junta y, si no tuviesen «resultados positivos», la consejera explicó que seguirán «tratando de contactar con la compañía al más alto nivel» aunque «mala pinta tiene». En todo caso, «sí se va, quedaría proscrita para Castilla y León y yo creo que para España», aseveró la consejera, quien apuntó que en Europa deberían saber «cómo trabaja esta firma» porque lo que «no tiene sentido» es que en el continente «se nos vayan de aquí las industrias y adquiramos los componentes de otros países para nuestras plantas eólicas». «No vamos a poner aranceles como Donald Trump», pero si aquí se exigen ciertos requisitos que no se piden en otros lados «no tiene ningún sentido», sentenció Del Olmo.