El Vallde de Tobalina se opone a una cantera de cemento junto a la central nuclear de Garoña
El Vallde de Tobalina se opone a una cantera de cemento junto a la central nuclear de Garoña - F. BLANCO

El Valle de Tobalina se opone a una cantera de cemento junto a Garoña

Considera que ya han pagado suficiente coste ambiental con la central nuclear burgalesa

BurgosActualizado:

El Ayuntamiento del Valle de Tobalina (Burgos) se opondrá con todos sus medios a la posibilidad de que se ponga en marcha en el entorno de Garoña una cantera para la extracción de cemento, ha informado a Efe la alcaldesa de la localidad, Raquel González.

Vecinos de la zona han constituido una plataforma y han organizado una manifestación que se ha celebrado este sáado en Quitana-Martín Galíndez, una de las tres localidades a las que afectaría directamente la explotación de la cantera, aunque el daño ambiental sería más amplio.

De momento, la empresa que promueve este proyecto dispone de un permiso de investigación, pero si se confirma la rentabilidad del yacimiento, solicitará a la Junta de Castilla y León un plan de explotación contra el que el Ayuntamiento del Valle de Tobalina presentará alegaciones y aplicará todos sus recursos legales para impedirlo, ha adelantado la alcaldesa. De hecho, el Ayuntamiento de la localidad ha decidido este mismo mes en un pleno extraordinario oponerse a la cantera de cemento.

La alcaldesa cree que la zona ya ha pagado suficiente coste con el daño ambiental ocasionado por la central de Garoña, además tendrá que mantener los residuos nucleares de la planta durante varios años y ahora tiene en sus recursos naturales su principal fuente alternativa. En su opinión, un proyecto como la cantera de cemento sería «un nuevo freno al desarrollo» y supondría un daño «seguramente irreversible».

De hecho, la empresa ya solicitó en 2013 un permiso de investigación para la extracción de cemento al que presentó alegaciones el Ayuntamiento argumentando la cercanía a poblaciones, contaminación de acuíferos e impacto ambiental en general. Raquel González afirma que no se oponen por razones de seguridad porque cree que la Junta de Castilla y León y el Consejo de Seguridad Nuclear estarán vigilantes, aunque si quieren frenar un proyecto que están convencidos de que perjudicaría al desarrollo de la zona