Reunión de todos los socios participanets en la iniciativa YODA Mentors, en Triani (Italia)
Reunión de todos los socios participanets en la iniciativa YODA Mentors, en Triani (Italia) - ABC
Educación

La Universidad Isabel I participa en un proyecto europeo para impulsar a deportistas

La iniciativa aspira a formar mentores cualificados que puedan ayudar a los deportistas en esa compleja labor

BurgosActualizado:

Ser deportista de élite y poder simultanear los entrenamientos y competiciones con la formación académica es algo que parece lógico. Sin embargo, en Europa hay verdaderas dificultades para que ambos mundos se puedan compaginar. Desde esa realidad se han sentado las bases de un proyecto europeo que aspira a formar mentores cualificados que puedan ayudar a los deportistas en esa compleja labor. La representación española del grupo de trabajo es la Facultad de Ciencias de la Salud de una universidad online con sede en Burgos, la Isabel I. Junto a ella trabajan otros dos centros europeos: la Universidad Lituana de Deportes y la Universidad de Letonia. La otra pata del proyecto son los tres socios de entidades deportivas: el sindicato de jugadores profesionales de fútbol de Portugal; AETOI Tesalónica, de Grecia; y la asociación deportiva MSV de Margherita de Savoia, de Italia, que lidera el proyecto desde el ámbito deportivo.

Bajo el nombre de «Young Ordinary and Disabled Sports Athelets Mentors», cuyos socios llaman YODA Mentors, el programa ha encajado en el «Erasmus+Sports» y recibirá 300.000 euros de la Unión Europea. El objetivo último es sentar las bases para desarrollar una carrera dual que acredite a mentores que puedan tender esos puentes entre la parte docente y la deportiva. Se trata de profesionalizar una labor que ahora cubren, con buena voluntad pero no siempre con la formación adecuada, antiguos deportistas, psicólogos y otros miembros de los clubes y asociaciones deportivas.

El coordinador del programa desde la Universidad Isabel I, Marcos López Flores, colabora muy estrechamente con otros dos expertos: el readaptador físico de la Selección Española de Fútbol, Lorenzo del Pozo, y el atleta olímpico, campeón europeo de 1.500 metros Arturo Casado. Junto a sus socios internacionales dispondrán de dos años para definir las necesidades de una futura carrera dual y formar a los primeros 24 mentores que se formarán según el modelo que definan.

Tres universidades integradas

Marcos López Flores asegura que las tres universidades integradas en el grupo internacional de trabajo diseñarán un plan formativo certificado para mentores. Espera que en enero de 2021 comience una segunda fase para crear una red europea de mentores con una formación reconocida y adecuada.

Considera que la situación actual tiene «poca lógica», con mentores que muchas veces carecen de la formación adecuada para actuar como gestores de la «doble actividad» de los deportistas y que no tengan que elegir entre seguir con el deporte o con su formación académica. «Desgraciadamente, es relativamente habitual encontrarse con un entrenador que no entiende que el deportista tiene que estudiar y requiere cambiar algunos horarios o profesores que incluso se resisten a cambiar el horario o el día de un examen para no entorpecer la actividad del deportista», asegura Marcos López Flores.

Becas cruzadas

El coordinador del programa en la Universidad Isabel I reconoce que es un problema que no se da, por ejemplo, en Estados Unidos, donde incluso hay becas cruzadas para deportistas-estudiantes, a los que se da todo tipo de facilidades en ambos ámbitos.

Entre los meses de marzo y junio, el programa se centra en la selección de los 24 futuros mentores deportivos. Una primera promoción elegida en varios países europeos que cursarán la mayor parte de su formación online. De forma casi paralela se seleccionarán los tutores de los seis programas formativos que se van a impartir, uno por cada socio del proyecto. También se seleccionará a los 42 deportistas que serán mentorizados por los estudiantes en su etapa de prácticas.

Asegura que hasta ahora no había ningún programa de «mentoría» en la mayor parte de las universidades europeas, aunque la Isabel I cuenta con un programa de mentores para deportistas de elite. Incluso apunta que en el futuro habrá que valorar la posibilidad de ir un paso más allá y prestar una atención a los deportistas con alguna discapacidad, que tienen aún mayor dificultad para armonizar entrenamiento, competición y formación educativa.