Ángel Ibáñez, en su despacho de la Consejeria de Presidencia
Ángel Ibáñez, en su despacho de la Consejeria de Presidencia - F. HERAS
ENTREVISTA

«Todos los consejeros diremos cosas que no gusten a los demás, pero el objetivo final es Castilla y León»

Ángel Ibáñez, consejero de Presidencia

VALLADOLIDActualizado:

Unas fotos políticas y una familiar en un plano más discreto junto al ordenador y unos toques de su Burgos natal decoran el nuevo despacho en el que Ángel Ibáñez toma posiciones como consejero de la Presidencia tras una ajetreado 2019 que de ser procurador le llevó a ser de golpe y porrazo presidente de las Cortes en un agitado fin de legislatura.

-¿Cómo está siendo la convivencia en el Gobierno entre PP y Cs?

-Una relación yo creo que de mucha cordialidad y con una sensación de responsabilidad muy importante. En estos primeros momentos, más que el hecho de por la responsabilidad, por responder a un formato nuevo en Castilla y León de gobierno de coalición sobre el que todo el mundo está poniendo especialmente su atención.

-¿Debe cambiar el «chip» el PP, acostumbrado a gobernar en mayoría?

-Estoy convencido de que vamos a ser capaces de hacerlo. El PP ha estado acostumbrado a gobernar en mayoría absoluta y colaborando y dialogando con el principal partido de la oposición. ¡Cómo para no hacerlo ahora!

-¿Y cómo está siendo la relación con los miembros de Cs en el Gobierno?

-Desde el punto de vista personal, muy cordial. Ya lo indicó el presidente, que en el momento que atravesábamos las puertas del Consejo de Gobierno no éramos consejeros de un partido o de otro, sino al servicio de Castilla y León, y creo que eso es lo que hemos tenido claro todos desde el primer día.

-¿Todavía no les ha dado tiempo a ver si Igea es tan duro en el Gobierno como Fernández Mañueco dijo que fue en la negociación del pacto?

-Creo que todos tenemos un compromiso conjunto. Además, fruto de la negociación, por muy dura que fuera, lo importante es que se ha conseguido disponer de un acuerdo programático para desarrollar en Castilla y León, y ahora se trata de ponerse a trabajar sobre eso.

-¿Ve acuerdo para cuatro años o la sombra de la ruptura e incluso la moción de censura va a estar siempre?

-Yo creo que no. Si se ha llegado a un acuerdo, lo razonable y lo lógico es que se pueda agotar la legislatura.

-¿El hecho de que en la Comunidad de Madrid haya un pacto similar, es favorable a que en Castilla y León también funcione o que allí fracase puedan afectar aquí?

-Las personas que formamos el Consejo de Gobierno tenemos capacidad e independencia suficiente como para saber que nuestro objetivo es Castilla y León y que tenemos que estar centrados en Castilla y León.

-Tras el primer Consejo de Gobierno, en el que Francisco Igea (Cs) debutó como portavoz, habló de esa disparidad en las cifras de las listas de espera. ¿Le sorprendió?

-Igea está vinculado al mundo sanitario y evidentemente tiene una opinión formada y razonada. Es verdad que después se han podido matizar o reconducir algunas de las cuestiones. Más allá de centrarnos en las declaraciones, lo importante es que nos centremos en las acciones, que son las que darán cuenta de cómo estamos gestionando.

-Pero las declaraciones cuentan. ¿Puede haber otras declaraciones que no puedan gustar?

-Yo soy una persona bastante pragmática. He procurado siempre dedicar más tiempo a la acción que a la declaración. Estoy convencido de que a lo largo de la legislatura todos los consejeros podremos de decir alguna cosa que le guste más o menos a alguno de los compañeros del Consejo, pero eso no tiene que hacer perder nuestro horizonte, Castilla y León.

-Una vez distribuidas las competencias, ¿Alfonso Fernández Mañueco ha sido muy generoso con Ciudadanos?

-Alfonso Fernández Mañueco ha hecho algo que otros líderes políticos no están siendo capaces de hacer, tener altura de miras y pensar que lo importante para un territorio es que haya un gobierno. Si nos hubiéramos dedicado más, como están haciendo otros, a la guerra de sillones y a discusiones infantiles, posiblemente en Castilla y León no hubiera habido gobierno.

-¿Vamos a elecciones generales?

-No tengo bola para ver el futuro, pero las noticias que vamos conociendo están dando buenas muestras de la irresponsabilidad de algunos líderes políticos están teniendo, y están jugando con el futuro del país en un momento clave y crucial, porque llevamos dos-tres legislaturas en una permanente deriva donde estamos llamando a consulta a los ciudadanos permanentemente, y van a acabar hartos.

-¿Y qué transmite la política?

-En el momento en el que a cada uno las urnas nos han puesto en un sitio, tenemos que saber jugar un papel concreto al servicio de los ciudadanos, y no podemos estar pretendiendo que los ciudadanos siempre resuelvan la papeleta. Alfonso Fernández Mañueco no sé si ha hecho más o menos cesiones, pero lo que ha hecho es un ejercicio de altura de miras para poner en el primer objetivo a Castilla y León, el progreso de Castilla y León, y sobre todo, a los ciudadanos de esta comunidad autónoma.

-Volviendo a Castilla y León. Su Consejería, la de Presidencia, comparada con la de otras legislaturas, ha quedado un poco como «desvestida» de competencias...

-Yo creo que va a tener un contenido muy importante y muy potente. Por ejemplo, ahora se atribuye la coordinación de las delegaciones territoriales, que va a ser una actividad intensa y muy potente para desarrollar la acción de la Junta en el territorio.

-¿Ha estado un poco alejada la Junta de las provincias?

-No sé si ha estado alejada o no, lo podrán valorar dependiendo de las provincias. Lo que está claro es que quien vaya a ser delegado territorial ha de saber que va a tener que hacer un especial esfuerzo de explicación, de cercanía y de escucha de todo el territorio de la provincia que le toque gestionar.

-Entre sus competencias está también la coordinación de los secretarios generales, el paso previo a los consejos de gobierno en los que se toman las decisiones. ¿Es un poco el as en la manga de Mañueco?

-No es un as en la manga. Demuestra la capacidad de gestión de las distintas consejerías que, en función de cómo van desarrollando sus expedientes, son capaces de llevar la acción política al Consejo de Gobierno. Yo lo llamaría el motor real de la Junta.

-Entre sus competencias también, la función pública y sus 85.000 trabajadores, normalmente muy reivindicativos. ¿Una materia peliaguda?

-Es una materia importante. Creo que los empleados públicos de esta comunidad son un ejemplo por cuanto han tenido que soportar también momentos de dificultad, austeridad y recorte en algunos derechos. Algunos ya se han podido recuperar y quiero hacer especial mención al importantísimo trabajo que se hizo en esta materia. Mantendremos un diálogo fluido y permanente con la intención de poder cumplir con las aspiraciones que sean legítimas y que, evidentemente, encajen con las capacidades y posibilidades que tiene la Junta. Fueron los primeros colectivos con los que me reuní.

-Entre lo pendiente, la vuelta a las 35 horas. ¿Para cuándo?

-Es una de las cuestiones que tenemos pendientes. También otras como la aplicación de la carrera profesional. Ocuparán los primeros pasos de esta consejería en función pública.

-Uno de los temas recurrentes es Treviño. ¿Se puede dar por zanjado?

-Creo que como tenemos unas normas del juego, hay que irse a ellas y nos dicen que no hay debate sobre el posible cambio de territorialidad, que Treviño es un enclave burgalés en la provincia de Álava. Hay otros muchos que no son motivo de tanta polémica. Lo importante es que las administraciones tenemos que ser capaces de prestar buenos servicios y creo que Burgos lo está demostrando. Y, por tanto, dejémonos de declaraciones y centrémonos en las acciones.

-La pasada legislatura, diversa normativa de la Junta fue echada para atrás por los tribunales. ¿Se ha mirado cómo evitarlo?

-Creo que los servicios jurídicos de esta casa son magníficos, pero, evidentemente, en nuestro ánimo está que si somos capaces de mejorar todo lo que tenga que ver con determinados protocolos para poder reducir esos niveles de estimación o no de demandas, todo lo que sea mejorar estará en nuestra hoja de ruta.