Un coche de la funeraria investigada sale de sus instalaciones en Valladolid
Un coche de la funeraria investigada sale de sus instalaciones en Valladolid - F. HERAS

El tanatorio El Salvador utilizó sólo tapas de ataúdes para incinerar algunos cadáveres en Valladolid

La Policía explica que a veces se ni siquiera se cambiaba un féretro caro por uno barato, sino que se utilizaban restos

Valladolid Actualizado: Guardar
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La Policía Nacional calcula que cerca de 6.000 fallecidos fueron incinerados de manera irregular en los tanatorios de El Salvador entre 1995 y 2015. Son la primeras valoraciones de esta estafa desarrollada en Valladolid durante dos décadas y que en sus inicios compartía un mismo patrón: la sustitución de los féretros de gran calidad por otros más baratos a la hora de la cremación para así revender los caros. Sin embargo, con el avance de las investigaciones se ha observado cómo el fraude una vez asentado se fue expandiendo también a casos en los que los clientes no habían optado por alta gama, pero del mismo modo la empresa trataba de reutilizarlos. Y con el paso del tiempo, llegó a más. Ni siquiera se hacia un cambio de uno por otro en algunos supuestos, sino que se procedió a la incineración de los cadáveres sobre restos o féretros incompletos.

De esta forma, la investigación ha podido comprobar que hubo fallecidos a los que se introdujo en el horno crematorio sólo sobre una parte de un ataúd, como una tapa, lo mínimo necesario para que pudiera procederse a la cremación, que requiere de una superficie bajo el cuerpo, según han informado hoy el comisario jefe provincial de la Policía Nacional de Valladolid, Juan José Campesino, y la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones

En los miles de supuestos casos de estafa hay una casuística común, pero muchas particularidades. «No siempre se actuaba de la misma manera» en esta «trama» por la que han sido detenidas quince personas, dueños de la funeraria, familiares y trabajadores de la empresa que pudieron participar o estar al tanto de las irregularidades. Un fraude del que no formaban parte todos los empleados. Y es que los tanatorios del Grupo cuentan con un plantilla de 70 personas, casi cinco veces más que los arrestados, de los cuales trece están en libertad con cargos.

El juez dictó prisión para el propietario y su hijo. Cuando algo así ocurre en una empresa, «el dueño lo conoce si no es directamente el que lo ampara», señaló Campesino. Para él se dictó el encarcelamiento sin fianza, mientras que su hijo podrá salir en libertad si abona una cuantía de 800.000 euros que estaba tratando de reunirse. Cabe recordar que en casa de su padre se hallaron 900.000 euros en metálico en uno de los registros que se realizaron hace una semana cuando estalló la operación.