Luis Argüello, Suárez Illana e Imelda Rodríguez, ayer en el UEMC
Luis Argüello, Suárez Illana e Imelda Rodríguez, ayer en el UEMC - ICAL

Suárez Illana: «La concordia está amenazada en nuestros días»

El diputado por Madrid del Partido Popular llama a la cooperación entre "unos y otros" como se hizo en la Transición

SILVIA HERAS
ValladolidActualizado:

El diputado por Madrid del Partido Popular, Adolfo Suárez Illana, hizo este jueves una llamada a la generosidad de toda la sociedad española pidiendo que «renuncien a objetivos particulares» para así poder llegar al «bien común». El hijo del que fue el primer presidente de la democracia alertó de que «la concordia está amenazada en nuestros días» pero que «la historia de nuestro país» le hace estar muy poco preocupado ya que «enfrentaremos esa amenaza todos juntos una vez más».

Manifestó también que pese a la incertidumbre que vivió España en el 75, se transitó en «concordia» y se «culminó con una Transición ejemplar» asentando las bases de un «Estado social de derecho» porque «fueron capaces de fijar objetivos comunes y aceptar sacrificios personales» para llegar hasta una Constitución «jurídicamente imperfecta, pero maravillosamente fructífera». Así ha instado a la cooperación de «unos y otros» como se hizo en la Transición para lograr un porvenir beneficioso para todos.

Illana no olvida que «la ignorancia nos hace vulnerables» y que la forma de combatirla es conocer la historia venga del lado que venga ya que «la persecución del diferente asoló el país» antes, durante y después de la Guerra Civil del 36 y eso no debe volver a repetirse. Animaba así a los asistentes al curso sobre la Transición de la UEMC a tener «ilusión para encarar y luchar por el futuro» y a «honrar a quienes fueron protagonistas» del pasado.

En la misma línea se movió el Monseñor Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, recordando que con la Transición hacia la democracia de España, la Iglesia también tuvo la suya propia. Según Argüello, la Iglesia defendió la libertad de conciencia y religiosa en aquellos momentos complicados a nivel nacional y ya en el 72 abogaban por «la independencia de Iglesia y política» despegándose del régimen.

También asumió que hoy día existen «amenazas a la libertad» pero que «se puede tener un proyecto en común para crear diálogo y avanzar» y así continuar con «los valores y virtudes de la pasión por la reconciliación».