Entrevista

Soraya Rodríguez: «El PSOE ha pasado de no firmar con Bildu a que sea decisivo»

Se sigue definiendo como «una mujer socialista» que abandona el PSOE debido a la «deriva» que les llevó a pactar con los independentistas

ValladolidActualizado:

Anunció su abandono del PSOE al terminar el periodo de sesiones en el Congreso ¿Por qué no se fue antes?

He estado dando una batalla ideológica y política dentro del PSOE desde 2016 y lo hice desde los puestos de responsabilidad que ostentaba. El detonante que hizo saltar todas las alarmas fue la mesa de partidos al margen del Congreso y del Parlament y la asunción por parte del Gobierno de la aceptación de una figura llamada relator. En el Grupo sólo se alzaron dos voces en contra y estimé que había perdido la batalla y que en las próximas Cortes si la línea era hacer una investidura con la mayoría de la moción de censura yo, que me había opuesto a ello, ya no quería participar de ello.

¿Ha pesado más la figura del relator que el sentirse incómoda dentro del partido?

La figura del relator es el momento final. Yo he mantenido siempre la misma posición, que no es posible hacer depender la gobernabilidad de España de aquellos que en una acción coordinada ilegal querían obtener la fractura del Estado español a través de un ataque a la Constitución.

Por esa posición firme, ¿se veía fuera de las listas?

Entiendo que no se quiera contar conmigo, pero exijo que también se crea que yo no quería estar allí.

¿Qué diferencia al PSOE actual del que siempre ha conocido?

El PSOE ha sido siempre un partido de base nacional con una defensa muy férrea de la integridad territorial del Estado y de luchas contra los nacionalismos. Nunca ha sido nacionalista sino lo contrario, claramente autonomista y descentralizado. No hay que remontarse muchos años. Hace cinco años yo era portavoz del Grupo Socialista en el Congreso y yo no firmaba un recurso de inconstitucionalidad con Bildu. Era una cuestión de democracia y de principios. De no firmar conjuntamente un recurso de inconstitucionalidad con Bildu a tener que asumir de una forma natural que pueden ser decisivos para la gobernabilidad hay un cambio radical y hay personas que no lo hemos asumido.

Ha trabajado con Felipe González, Zapatero, Rubalcaba... Compare estos tres perfiles con Pedro Sánchez.

No, no quiero, no lo voy a hacer.

El «pucherazo» de Ciudadanos en Castilla y León, ¿se lo hizo pensar más de una vez antes de dar el paso?

No. Desconozco el proceso interno de votación porque no soy del partido. Cuando dejo el PSOE, Cs me hace una propuesta que es acompañar a Garicano en la lista europea. Lo que yo me planteo es si puedo aportar, si voy a estar a gusto y si merece la pena. Tengo una experiencia dilatada en la política europea y a Garicano lo conozco bastante. Europa ha sido tan necesaria y nunca ha estado tan en riesgo. Por encima de diferencias políticas hay cosas esenciales que comparto.

¿Le molesta que la comparen con Silvia Clemente? Las dos llevan mucho tiempo en política, dejan el partido dando un portazo y después se van como independientes a Cs.

No, no veo similitudes.

Usted no se considera tránsfuga, pero ¿cómo calificaría entonces saltar del PSOE a Ciudadanos?

Como una decisión libre de una persona que en un momento determinado toma una opción de seguir en política luchando por lo que cree y porque merece la pena seguir haciéndolo. Es una figura bastante alejada del transfuguismo.

¿Se marca un plazo para dejar de ser independiente y entrar en Cs?

Me considero una mujer socialista que da este paso por una serie de razones. Ahora no me planteo ninguna otra cosa.

¿No cree que los ciudadanos castigan los cambios de partido?

En Valladolid me conoce todo el mundo y saben cuál ha sido mi posición durante los últimos años. Entienden que es una decisión lógica.

¿Puede tener algún tipo de conflicto ideológico, como, por ejemplo, con la gestación subrogada?

Cuando un partido se abre, como Cs, a personas que venimos de otras formaciones te están abriendo las puertas a consensos, pero sabiendo que hay diferencias sobre otros temas.

¿Se ha sentido dolida por las criticas recibidas de sus excompañeros?

Nunca entro en cuestiones personales y eso que he soportado situaciones muy difíciles en el PSOE.

¿Su hartazgo del PSOE es tal que prefiere que Rivera pacte con Casado a que lo haga con Sánchez?

Tenemos que trabajar buscando grandes acuerdos y desde un centro moderado porque los extremos se retroalimentan.

Va en la lista con Bauzá, del PP. ¿No es un poco surrealista?

Dejó el PP balear hace tiempo. Coincidimos en el modelo territorial.

¿Sería suficiente con que el PSOE cambiase de líder para regresar a sus filas?

No he tenido un problema con una persona y mucho menos con un líder.