Las previsiones apuntan a que en 2050 el 70 por ciento de la población vivirá en las ciudades.
Las previsiones apuntan a que en 2050 el 70 por ciento de la población vivirá en las ciudades. - ABC
ACTUALIDAD

Soluciones inteligentes a decisiones estúpidas

Siete Smart Cities de Castilla y León indagan en nuevos avances para mejorar la vida de sus vecinos

VALLADOLIDActualizado:

Las previsiones apuntan a que en 2050 el 70 por ciento de la población vivirá en las ciudades. Teniendo en cuenta que en el futuro las urbes tendrán cada vez un mayor papel, todas quieren ponerse al mejor nivel y, desde hace unos años, han emprendido una serie de acciones para mejorar la calidad de la vida cotidiana. Iniciativas que se enmarcan en el concepto de moda Smart City o Ciudad Inteligente, y que se suelen vincular a herramientas tecológicas pero que no dependen tanto de los nuevos avances como de su uso para trazar estrategias. El mundo digital llega, así, al rescate, y lo hace en la mayoría de los casos para buscar «soluciones inteligentes a decisiones estúpidas» que lastran el progreso.

Un ejemplo: Pamplona. Una aplicación alerta de la crecida del río para que los vecinos quiten sus bienes, el ganado, coches.... «Si no hubiese viviendas en esta zona inundable» no sería necesaria esta repuesta para «poner parches», explican a ABC Pablo Rodríguez y Eduardo Bustillo, dos geógrafos vallisoletanos, socios de GeoCyL Consultoría, que se han embarcado en la segunda edición del proyecto «Mi ciudad inteligente», con el que visitarán 82 municipios españoles para analizar sus propuestas.

En total, el proyecto recorrerá 30.000 kilómetros en un vehículo eléctrico de Renault. La primera edición tuvo lugar en 2013. Entonces eran 30 ciudades y ahora 82. Reducir el consumo, controlar el tráfico, regular el aparcamiento, gestionar la iluminación... Los servicios urbanos inteligentes se encuentran en fase de consolidación. Entre las nuevas incorporaciones a la red destacan de la Comunidad las ciudades de León y Ponferrada. Ya estaban en la lista Valladolid, Palencia, Burgos, Salamanca y Segovia.

Entre estos municipios reconocen los expertos que Palencia y Valladolid tienen cierta ventaja en la carrera de las Ciudades Inteligentes en Castilla y León. El empuje de Renault al coche eléctrico y las distintas iniciativas desarrolladas en torno a este nuevo modelo de vehículos han hecho que hayan avanzado bastante en los últimos años, en los que han caminado ambas de la mano.

En Salamanca destacan las aplicaciones pensadas para el ámbito de la juventud, con gran repercusión en la ciudad universitaria por excelencia; en Burgos, un carril bici muy extenso; y en Segovia, una aplicación enfocada al turismo.

Movilidad sostenible, habitabilidad urbana, eficiencia, innovación social.... Son muchas las ramas en las que mejorar en coeficiente «intelectual». En definitiva, se trata de mejorar el día a día normal de los vecinos y resolver problemas o carencias. Los dos expertos tienen claro que «la clave está en la planificación», en la estrategia y no en la aplicación de lo más novedoso o popular. «Hay veces que se opta por placas eólicas o aerogeneradores para minimizar un consumo, cuando el problema está en que el aislamiento es malo. Las renovables están muy bien, pero lo que hay que hacer igual es arreglar el edificio».

A este respecto, advierten también de que la tecnología ha de ser «un medio, no un fin. Hay que utilizarla, pero con cabeza. No se trata de poner algo nuevo porque sí» o introducir la informática en la vida de las ciudades como si una visión más digitalizadas de ellas fuera a llevarlas al futuro. Además, se corre el riesgo de que adquiera tanto protagonismo que hagan que las mejoras que se introduzcan no sean accesibles para todos los públicos, como las personas mayores, cuando se trata de lo contrario, de facilitar la vida y no de enquistarla por la brecha digital, uno de los «principales» muros a «romper».