El sobreenvejecimiento del campo llega ya al 22% en la región

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ABC

MADRID. La tasa de mayores de 70 años de edad que reside en municipios de menos de 10.000 habitantes llega en Castilla y León al 22,2 por ciento frente a una media española que desciende al 16,4 por ciento. Según se desprende de un estudio de la Fundación la Caixa, el sobreenvejecimiento del campo es en la Comunidad casi seis puntos superior al del conjunto del país.

El volumen número 27 de la Colección de Estudios Sociales de la Fundación la Caixa: «La población rural de España. De los desequilibrios a la sostenibilidad», coordinado por Luis Camarero, doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la UNED, pone de manifiesto que las áreas rurales continúan perdiendo población y experimentando importantes desequilibrios demográficos que condicionan su supervivencia.

El informe realiza una pormenorizada radiografía de la sociedad rural actual, que comprende el 25 por ciento de la población española, y alerta de sus tendencias más preocupantes, informa la agencia Ical.

El sobreenvejecimiento del campo castellano y leonés se suaviza en la provincia de Valladolid, donde el porcentaje de mayores de 70 años residente en municipios pequeños desciende al 14,6 por ciento.

Tasas de discapacidad

El autor del estudio apunta que este desequilibrio demográfico genera también grandes tasas de discapacidad, ya que 750.000 habitantes del medio rural español pueden considerarse personas con grandes dependencias, es decir, personas incapaces de valerse por sí mismas o de desplazarse de forma autónoma fuera del domicilio.

Además, la gran dispersión de las infraestructuras y de los servicios asistenciales obliga a que el cuidado de las personas dependientes se gestione mayoritariamente en el ámbito doméstico y familiar, lo que condiciona las trayectorias laborales de las mujeres que habitan en las poblaciones rurales.

El trabajo también pone el acento en la masculinización del medio rural, un problema más acentuado en Castilla y León que en el conjunto del país, con 81,9 mujeres por cada cien hombres frente al 87,6 por ciento de toda España. Luis Camarero hace hincapié en la emigración de mujeres en edad activa y reproductiva a las áreas metropolitanas, donde encuentran más oportunidades educativas y laborales.

El autor concluye que los desequilibrios demográficos no se producen con la misma intensidad en toda la península. La masculinización y el envejecimiento son más elevados y las oportunidades económicas más reducidas en el interior del noroeste peninsular.

En contraste, en las áreas próximas al litoral mediterráneo y al sur las tendencias se suavizan. Pese a ello, el telón de fondo es el mismo, ya que, según Camarero, se encuentra en juego la sostenibilidad del mundo rural español.