«Ha sido la alegría más grande y el mejor rescate que hemos hecho»

«Ha sido la alegría más grande y el mejor rescate que hemos hecho»

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J. M. A.

VALLADOLID. El equipo de intervención perteneciente al Grupo de Rescate de la Consejería de Interior y Justicia de la Junta de Castilla y León, que protagonizó el pasado jueves el emocionante rescate de un niño de dos años, continuaba ayer a la búsqueda de supervivientes en edificios derrumbados del centro de Puerto Príncipe (Haití), para lo que empleó la pareja de perros especializados en este tipo de localizaciones. El coordinador del equipo, Francisco Pérez Rivas, destacaba ayer desde Puerto Príncipe «el buen ánimo» de los siete bomberos que están trabajando en la zona y lanzaba un mensaje de tranquilidad a sus familiares. «Estamos todos bien».

El cabo, perteneciente al Cuerpo de Bomberos de Palencia, relata cómo en la zona donde se encontraban trabajando consiguieron escuchar «levemente señales de vida del menor» y decidieron entrar en el edificio, en un rescate conjunto con Bomberos de la Comunidad de Madrid y agentes de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía. La operación se prolongó «durante dos horas y media» porque el edificio se encontraba «muy dañado» y existía muy poco espacio en el que los rescatadores pudieran moverse. El avance se veía dificultado, además, «por la presencia de cadáveres de las víctimas».

Tras conseguir alcanzar el punto en el que se encontraba el niño, se procedió a su extracción, labor que se vio complicada además «por las sacudidas de varias réplicas» del terremoto. Ha sido, en su opinión, «la alegría más gran grande que se nos ha dado en toda nuestra carrera».

Otra, en un supermercado

Además de esta operación, que ha dado la vuelta al mundo, han ayudado al rescate de al menos otras cinco personas. Una de ellas, junto a un grupo de finlandeses, «en las ruinas de un supermercado»

Sobre la situación que vive el país, la calificó de «caótica» y relata las imágenes de «vecinos haciendo sus propios rescates porque no podemos llegar a todos los sitios».

La imagen que más grabada se le ha quedado es la de «la gente caminando con la mirada perdida y sin rumbo y la de los cadáveres, que se dejan en una esquina y nadie los recoge». Así, Pérez Rivas asegura haber visto «fracturas abiertas, lesionados de gravedad y no hay ambulancia y nadie que les recoja».

Sobre el trabajo realizado por el grupo que coordina, se limitó a señalar que «hemos aportado algo importante desde el principio».