Varios ejemplares Paxillus involutus, la seta más mortifera expuesta en la muestra organizada por la asociación micológica zamorana
Varios ejemplares Paxillus involutus, la seta más mortifera expuesta en la muestra organizada por la asociación micológica zamorana - EFE

La seta de la risa y la que mata en cuatro ingestas, expuestas en Zamora

Una exposición reúne 180 ejemplares de hongos comestibles y venenosos

ZamoraActualizado:

De la seta de la risa, así llamada por sus propiedades alucinógenas, al hongo venenoso que destruye los glóbulos rojos y puede llegar a matar en cuatro o cinco ingesta, pasando por el exquisito boletus edulis y el pestilente falo hediondo, una exposición descubre en Zamora la variedad micológica.

Pese a que el otoño ha sido malo hasta ahora para la recolección de hongos comestibles, los aficionados zamoranos a la recogida de setas han hallado en los últimos días ejemplares de todo tipo, hasta de 180 especies pertenecientes a una treintena de familias, que se incluyen en la exposición de la Asociación Micológica Zamorana.

La muestra inaugurada este domingo, que alcanza su vigésima edición, permite descubrir curiosidades tanto de las setas comestibles, como de las que no tienen valor culinario e incluso las consideradas tóxicas y en algún caso mortales.

Entre estas últimas figuran ejemplares de «Paxillus involutus», un hongo boletal que se comió en Polonia tras la segunda Guerra Mundial hasta que se descubrió que con la repetición de ingestas llegaba a ser mortal y de hecho causó varias muertes entre los que lo consumieron cuando el hambre apretaba en aquella postguerra. Los detalles de ese venenoso hongo los ha explicado a la Efe el vicepresidente de la Asociación Micológica Zamorana, Augusto Calzada, quien ha advertido de que puede llegar a ser mortal a la cuarta o quinta ingesta, incluso si éstas se realizan en diferentes años, aunque no a todo el mundo le afecta por igual su toxicidad.

Su antítesis culinaria puede ser otro hongo de su misma orden, el cotizado «Boletus edulis», del que este año apenas hay ejemplares pero otras campañas han abundado en Zamora, con precios de entre tres y cuatro euros el kilo al recolector que se multiplican por diez en la exportación.

Un paseo por los bosques zamoranos permite encontrar ejemplares comestibles pero también otros peligrosos, entre ellos algunos alucinógenos como la «Amanita muscaria», conocida por el nombre de matamoscas, que con el característico color rojo de su sombrero no pasa inadvertida en los bosques.

Premios

Menos conocido pero de efectos parecidos resulta otro ejemplar expuesto junto a ella, el «Gymnopilus spectabilis», denominado seta de la risa por sus propiedades psicotrópicas. Esta especie crece en los tocones de los árboles recién cortados.

Pese a las curiosidades de estas especies ninguna de ellas se ha hecho con alguno de los tres premios que se han concedido en la exposición zamorana. Así, la distinción al ejemplar más raro se la ha llevado un «Oudemansiella pudens», fácilmente identificable por su velludo y largo pie, de hasta 20 centímetros, mientras que el ejemplar de mayor interés científico ha sido un «Leocuagaricus pilatianus». El ejemplar más espectacular ha correspondido a un políporo escamoso, un hongo de agradable olor que, para contrarrestar, se ha colocado en la muestra próximo al «Phallus Impudicus» o falo hediondo, que destaca por su fetidez y por ello es el único que se expone tapado en un recipiente de plástico.

Todo sea por no enturbiar el aroma a campo que desde hasta el próximo martes día 13 se respira en la exposición micológica del claustro del Colegio Universitario de Zamora.