Salvador Rus Rufino - Opinión

Vacaciones en verano

«El verano también es momento para formarse y mejorar nuestras capacidades»

Salvador Rus Rufino
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Cuando se publique este artículo, muchos lectores estarán disfrutando de sus merecidas vacaciones estivales. Habrán superado los inconvenientes de la llamada operación salida, estarán instalados en sus apartamentos o habitaciones de hotel, o en cualquier otro espacio en el que han previsto pasar unos días de descanso. El verano es un momento para tomarse la vida con calma y, también, reflexionar sobre lo que nos ha sucedido durante el año. En esta reflexión-balance no puede obviarse la necesidad de formarse y de ir adquiriendo conocimientos que nos sirvan para mejorar nuestras capacidades para ser mejores profesionales. Por esta razón, los estudiantes universitarios, y todas las personas un poco inquietas, tienen la posibilidad real de adquirir nuevas habilidades, destrezas y competencias, bien sea mediante la asistencia a uno de los muchos cursos que las universidades ofertan en toda la geografía nacional, o bien inscribiéndose en un programa promovido por una ONG de las muchas y muy buenas que tenemos en España. En definitiva, las vacaciones estivales pueden y deben de ser dinámicas, concretadas en una o varias actividades que nos lleven a iniciar diferentes aventuras y vivir con intensidad unos meses, en los que el cuerpo y la mente necesitan reponerse de los esfuerzos realizados durante el año académico.El verano es un tiempo para cerrar etapas, concluir proyectos y diseñar nuevos retos para el futuro con los que podamos mejorar nuestra vida y, también, la vida de los que nos rodean. Durante los meses de estío se pueden ver alcanzadas muchas metas y mejorada nuestra formación humana e intelectual leyendo ese libro que nos regalaron y que es muy bueno, asistiendo a conciertos y representaciones teatrales, o simplemente realizando una ruta cultural en la que apreciemos el inmenso y variado patrimonio cultural y artístico que poseemos en cualquier rincón de España.

Una actividad que se ha extendido por toda la geografía nacional son los cursos ofertados por las universidades españolas. Muchos de ellos han contribuido a mejorar el conocimiento del entorno social, político, económico, cultural e histórico donde se imparten. El objetivo de esta formación es ofrecer a la sociedad, a todos los ciudadanos, que son los que con sus impuestos sostienen a las universidades, la posibilidad de adquirir unos conocimientos y unas habilidades -en el caso de que se trate de talleres prácticos-, que, sin duda, serán útiles para su formación que dura toda la vida. Estos cursos se imparten en un ambiente menos reglado, más relajado, que propicia una estrecha relación entre el profesor o los profesores y el alumno. Son cursos variados, en los que nos encontramos con diferentes ponentes y por tanto con un contenido atractivo y diverso que permite tanto a los alumnos como a los profesores estudiar y analizar un mismo tema desde diferentes puntos de vista. Es necesario y muy conveniente aprovechar activamente las posibilidades que nos ofrece las vacaciones en verano y no ver caer las hojas del calendario con resignación y pasividad.

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