El fallecido escultor salmantino Venancio Blanco
El fallecido escultor salmantino Venancio Blanco - A. ARCHCOR
Sociedad

Salamanca llora la muerte de Venancio Blanco

Personalidades de la provincia lamentan su pérdida, «un referente para la escultura y un trabajor incansable»

Salamanca Actualizado: Guardar
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«Venancio Blanco no nos deja: su obra y su espíritu forman ya parte de nuestro patrimonio». Son las palabras de Francisco Blanco, hijo del escultor y pintor salamantino, que este jueves expresó tras la muerte de su padre en un comunicado remitido a la Fundación Cajacírculo que acoge la presentación de una exposición que servirá «de homenaje póstumo a su figura».

El también vicepresidente de la Fundación Venancio Blanco, quien no podrá asistir esta tarde al acto oficial de inauguración de la muestra «Una mirada a Cervantes», precisó: «Mi padre fallecía esta mañana de un paro cardíaco después de toda una vida de trabajo, de ilusión, buscando y transmitiendo la belleza», manifestó.

Por su parte, el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, destacó «el sentido humano, su corazón, y el espíritu de creyente, que plasmó en el día a día cotidiano» del escultor salmantino fallecido esta pasada madrugada en Madrid a los 94 años.

Fernández Mañueco recordó que «entre los muchos títulos, distinciones y reconocimientos de Venancio Blanco, estaba el de ser Medalla de Oro de la ciudad de Salamanca» en el año 2015. Una ciudad que, en opinión del alcalde, pierde «un referente» con el fallecimiento de Blanco.

«Una persona excepcional»

Asimismo, el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, lamentó el fallecimiento de Venancio Blanco, a quien recordó como «una persona excepcional tanto por sus valores humanos como artísticos», así como un creador «verdaderamente entrañable para todos los salmantinos».

Para Iglesias, el escultor de Matilla de los Caños, pese a ser un artista de referencia no solo en el panorama artístico nacional sino también en el internacional, «siempre ha permanecido apegado a su tierra, cercano a su pueblo y al lado de Salamanca». En este sentido, apuntó que «desde la Diputación de Salamanca, tenemos que tributarle un merecido homenaje por ser una persona excepcional».

Por último, el secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez, destacó la vocación del escultor salmantino de «servir a Dios a través del arte». No en vano, lamentó la pérdida de una persona «afable y genial» pero también con un sentido religioso tan profundo. «Cuando pierdes una persona así, sientes un gran dolor pero también agradeces haber conocido, vivido y trabajo con un creador de esa talla», precisó.