Una mujer consulta un ejemplar en una biblioteca de Valladolid
Una mujer consulta un ejemplar en una biblioteca de Valladolid - ICAL
DÍA DEL LIBRO

Ratones del papel y la red

Castilla y León celebra el Día del Libro como una las regiones con más porcentaje de usuarios de las bibliotecas: más de la mitad de la población acude a coger prestados sus fondos

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23 de abril. Día de Castilla y León y Día del Libro. Dos motivos para celebrar. A la fiesta de la Comunidad se une la pasión que los castellano y leoneses demuestran por la lectura. Es la tercera autonomía que más invierte en libros, con una media anual de 141 euros por familia al año. Pero no sólo a través de la compra se demuestra la afición por las letras en tierras de Zorrilla, que inspiraron a Machado o en las que afiló su pluma Cervantes. Las bibliotecas son otro de los lugares en los que los amantes de la lectura encuentran un buen lugar para sumergirse en nuevas historias.

Y parece que la variada oferta de estos centros a base de libros de papel y electrónicos, publicaciones periódicas, documentos sonoros, juegos electrónicos... es del agrado de los castellano y leoneses. Además, en mayor proporción que de los ciudadanos de otras regiones. Así se desprende de la estadística sobre este sector realizada por el INE (Instituto Nacional de Estadística), que sitúa a la Comunidad entre las que más porcentaje de habitantes que son usuarios de bibliotecas tiene. Sólo por detrás de grandes territorios como Cataluña (73 por ciento) y Comunidad de Madrid (61,9), Castilla y León está entre las que arrojaron una mayor tasa: 54,2 por ciento. Supone que más de la mitad de la población es usuaria de los volúmenes que se acumulan en sus estanterías. Se sitúa, por tanto, por encima de la media nacional (47,9%) y lejos del farolillo rojo del ranking: Canarias, donde sólo uno de cada cuatro habitantes acude a los servicios de las bibliotecas. Más de un 1,3 millones de personas de la Comunidad tenían carné de estos centros, de los que unos 281.000 eran niños. Y realizaron cerca de 13,4 millones de visitas.

Los castellano y leoneses son, además, los terceros que más veces acudieron, de media, tanto a las bibliotecas físicas como a sus páginas web. Según la estadística bianual del INE, correspondiente a 2016, lo hicieron 5,5 veces de media al año, lo que supone 1,3 puntos más que la media nacional en un ranking encabezado por Navarra (6,5) y Cantabria (5,8).

En lo que al mundo virtual se refiere, los castellano y leoneses son los mayores «ratones» de bibliotecas digitales. Con una media de visitas a las páginas de estas entidades de 9,1 veces al año lideran la estadística, y a distancia del segundo clasificado (Galicia, con 7,9). Además, Castilla y León está a la cabeza en préstamos domiciliarios por habitante, con 2,3, frente a la media de 1,5.

Auge de lo electrónico

¿Y qué buscan los habitantes de la Comunidad cuando acuden a alguna de las 523 bibliotecas que había disponibles? La gran mayoría, libros en papel, y eso que la cifra cayó respecto al anterior estudio. Se prestaron cerca de 3,7 millones de ejemplares. Los documentos audiovisuales, con más de un millón -cifra también a la baja-.

Por contra, lo electrónico gana adeptos. Arrastrado por los avances y nuevos usos, el libro electrónico suma aficionados en Castilla y León. Aún está a gran distancia del ejemplar en papel. Pasar páginas y el olor a tinta sigue teniendo mayor atractivo, pero deslizar el dedo por la pantalla también sube posiciones, y los usuarios de los servicios de libros electrónicos se han más que triplicado en dos años. Si en 2014 los préstamos no llegaron a los 16.000, en 2016 rozaron los 48.600. Aunque menos, también creció la cifra de juegos electrónicos que salieron de las estanterías de las bibliotecas: de unos 6.800 a más de 10.000.

En Castilla y León, había en 2016, 523 bibliotecas. Al igual que en el conjunto nacional, la cifra menguó respecto a la anterior estadística, pues dos años antes había 532. Éstas contaban con 654 puntos de servicio a los usuarios, lo que supone 3.737 habitantes por cada uno (la media nacional se eleva a 5.424). De todas las bibliotecas, más de ocho de cada diez contaban con acceso a internet y un 63% eran accesibles a través de la red.