A puro huevo

Con mucho esfuerzo y dos horas antes del plazo previsto, los vecinos del barrio de Pizarrales lograron freir más de 3.400 huevos y arrebatar a los británicos el Récord Guinnes

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TEXTO: ROCÍO BLÁZQUEZ FOTOGRAFÍA: DAVID ARRANZ

SALAMANCA. Un grupo de vecinos del barrio de Pizarrales de Salamanca logró ayer batir el Récord Guinnes al freír más de cuatro mil huevos durante doce horas, aunque aún está pendiente la certificación de los expertos del famoso libro para ver si pasan a engrosar sus páginas y superan los más de 3.000 que frieron unos ingleses. Independientemente del resultado, los promotores de la iniciativa se han merecido un reconocimiento, pues como dice la popular expresión, se lo ganaron «a puro huevo».

Dos cocineros y una decena de ayudantes fueron los artífices de la particular hazaña que se desarrolló en el Colegio Mixto de Pizarrales promovida por José Antonio Pedrada, conocido popularmente como «Remo».

A lo largo de la jornada, los huevos que se iban friendo se servían acompañados de una ración de pan para que fueran degustados por los cientos de curiosos que se acercaron hasta el recinto para presenciar el discurrir del récord. Según Pedraza, «lo que queríamos es hacer algo especial, que fuera serio y estuviera bien preparado pero que a la vez fuera ameno y divertido». Y bien que lo consiguieron a tenor del éxito de público y del buen ambiente que se vivió durante toda la jornada festiva.

«Muy cuidados y con puntilla»

El particular reto comenzó pasadas las diez de la mañana, y ya tres horas más tarde ya se habían frito más de medio millar huevos, aunque el ritmo se aceleró en las horas centrales del mediodía «que ha sido cuando más gente ha acudido a vernos y a degustar el plato», añadió Remo. Dos cocineros, Paulino, también organizador y Francisco Rodríguez, más conocido como «El Gran Curro» trabajaron de forma incansable para que a las diez de la noche se superase la cifra de 4.000 huevos fritos. No hizo falta esperar hasta esa hora. No eran las ocho de la tarde y el récord vigente se había superado. El tiempo restante sirvió para agrandar la «gesta».

«El Gran Curro» ya ha participado en eventos parecidos como una «lentejada» para 3.500 personas, con la que entró también en el Libro Guinness. como especialista que ha participado en grandes comidas, paelladas y lo que le echen, dijo, por eso no se lo pensó dos veces a la hora de colaborar en nuevo reto, que a pesar de todo se realiza con esmero, más concretamente a la «española», muy cuidados y con puntilla.

Todo el proceso fue minuciosamente grabado en vídeo, ya que fue posible la asistencia de un notario del Guinness por lo que ahora se enviarán las cintas con la película de los hechos a la organización de este libro de los récords para que den validez a la prueba.