Fernando Escobillas, presidente de la Consejo Regional de Cámaras
Fernando Escobillas, presidente de la Consejo Regional de Cámaras - ABC
Economía

«Los presidentes ponemos dinero de nuestro bolsillo para que las cámaras subsistan»

Fernando Escobillas, presidente del Consejo Regional de Cámaras de Comercio de Castilla y León

ValladolidActualizado:

Tras años de «sufrimiento» por la decisión de Zapatero de suprimir las cuotas obligatorias de las empresas, las cámaras de Castilla y León ven la luz al final del túnel después la presentación hace unas semanas del anteproyecto de la que será la nueva ley que regule a estas históricas entidades y les dote de la «financiación estable» para «volver a dar servicio» a miles de pymes en la Comunidad.

-¿Por qué era tan importante contar con una Ley de Cámaras de Castilla y León?

-Venimos de una supresión de cuota cameral y una reducción de ingresos y estructuras fortísimas y llevamos más de cuatro años solicitando una norma que se adaptara a nuestras necesidades. Ahora, por fin, ha habido un gran consenso y tengo que agradecerlo a todos los compañeros de las cámaras, pero principalmente a la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, y a su equipo, que nos han ayudado muchísimo y colaboran tanto con nosotros. También hay un agradecimiento especial al comisionado, Antonio Miguel Méndez Pozo, elegido y ratificado por las 14 cámaras, que ha hecho una gestión extraordinaria.

-¿Qué es lo que mas destacaría de la futura norma?

Financiación

"Ojalá nos dieran más dinero y pudiéramos dar unos servicios que ya no realizamos por haber prescindido de muchos técnicos"

-Además de la máxima de que trabajando se consiguen los logros y que el entendimiento entre la Junta y las cámaras ha funcionado, hay que destacar que hemos conseguido una pequeña cifra de 1,6 millones de euros que nos permite hacer aquellas cosas que tenemos que hacer por ley y poder pagar la luz, el teléfono y media jornada para que haya una persona en cada cámara. Es un paso muy importante. De hecho, en el resto de España se nos ha puesto como ejemplo y están siguiendo estas directrices.

-¿Y qué aspectos concretos se pueden y se deben pulir de aquí a su aprobación en las Cortes regionales?

-Mejorable es todo. La economía aún está como está y hay unas obligaciones, pero nosotros queremos volver a ser lo que éramos. Ojalá nos dieran más dinero y pudiéramos dar unos servicios que ya no realizamos por haber tenido que prescindir de muchos técnicos. Eso sí, los queremos volver a ejecutar. Nosotros representamos y trabajamos para 131.000 firmas, pequeñas y medianas empresas y comercio. Todos y cada uno de los representantes de las cámaras tenemos una vocación de servicio, que es por lo que entendemos que tenemos que trabajar.

-La consejera de Economía explicó que esa financiación que recibirán las cámaras podría variar en función del momento económico. ¿Temen que la cantidad que calculan pueda reducirse?

-Tendrían que ponerse muy mal las cosas para que esta situación se diera y lo que nos gustaría es que la cantidad aún fuera mayor.

-¿Y con ese dinero ustedes garantizan que van a volver a ofrecer los servicios que antes realizaban?

-Nosotros por ley tenemos una determinadas obligaciones que estábamos haciendo sin ese dinero hasta que tocamos fondo. Ahora, con esta pequeña ayuda, podemos seguir atendiéndolas. Somos empresarios y tenemos vocación cameral, y sabemos lo que representa mantener una empresa, lo importante que es la colaboración. En una comunidad como la nuestra hemos estado ayudando lo suficiente para conseguir unos hitos importantes. Estábamos y estamos obligados a ayudar sin ningún tipo de cuota a esas 131.000 empresas que atendemos. ¿A ver qué organización puede atender a tantas empresas con ese dinero? Ninguna.

-En el documento también se prevé que una cámara desaparecerá -será absorbida por la provincial si es una local- si cierra dos ejercicios seguidos con déficit. ¿Puede darse esta situación a corto y medio plazo?

-No espero que suceda porque las circunstancias que hemos pasado tan graves no se van a volver a ver. Además, son las cámaras más grandes las que más riesgos están pasando, mientras que las más pequeñas lo están soportando algo mejor. Con esta inyección económica, ¿cómo no vamos a ser capaces de subsistir si lo hemos conseguido hasta ahora?

Quejas de Valladolid

"Esto parece la cena de los Apóstoles; estamos trece de acuerdo y uno, no"

-Pero en los últimos años si que ha habido pérdidas generalizadas en buena parte de las cámaras de la Comunidad.

-No es que tuvieran pérdidas. Lo que ocurre es que había unos gastos extra y cuando no hay ingresos pues se tira de la caja, de lo que tenían ahorrado.

-¿Es cierto que, cómo dijo el comisionado de las cámaras, es la entidad de Valladolid la que se encuentra en una peor situación económica?

-No lo sé. De eso tienen que hablar ellos. Es cierto que sufren más las grandes, pero también es verdad que se recuperan antes.

-Valladolid se ha mostrado crítica con el anteproyecto de Ley y ha acusado al resto de las entidades camerales de no contar con ella para negociar este documento. ¿Se han podido acercar posturas en estas últimas semanas o continúan las diferencias?

-(Se lo piensa). Nosotros apoyamos a la Cámara de Valladolid como a cualquier otra. No pensamos en si tal o cual es el presidente. Lo que sí digo es que si hay diferencias, será por ella (por la Cámara de Valladolid). Esto parece la cena de los doce Apóstoles. Estamos trece totalmente de acuerdo y sólo uno no lo está. De todas formas, si tiene alguna sugerencia para eso tenemos los plenos. Que vaya y que lo debata allí. Lo que no puede hacer es contarlo a través de la prensa sin que nosotros supiéramos nada.

-¿Ha hablado usted con Víctor Caramazana, presidente de la Cámara de Valladolid?

-Le vi y le trasladé mi descontento. También le dije que si él no iba a los plenos que al menos llevara algún representante de Valladolid.

-¿Cuál es su opinión sobre la creación prevista de un nuevo órgano regional que lidere al conjunto de las cámaras de la Comunidad?

-Me parece una idea estupenda. Da continuidad al Consejo Regional, aunque tiene más miembros y un nombre diferente. Serán 25, con un representante de cada cámara, nueve procedentes de empresas y dos de la patronal Cecale. No supone ningún cambio y, después de lo que he leído por ahí, tengo que decir que ninguno de los presidentes de las cámaras de Castilla y León, y pongo la mano en el fuego por ellos, no es que no cobre un duro, sino que ponemos dinero de nuestro bolsillo para que subsistan las cámaras por la fe que tenemos en ellas. Tenemos mil formas para ayudar que iremos desarrollando con nuestra interlocutora, que es la consejera de Economía y Hacienda, porque navegamos en el mismo barco y tenemos las mismas ambiciones de que esta región progrese, de que baje el paro y se exporte más.

-En unos meses se celebrarán elecciones en las cámaras de Castilla y León ¿Volverá usted a presentarse para liderar la de Miranda de Ebro?

-Queda tiempo para meditarlo. Ahora no estamos en ese momento.

-¿Y cómo valora su etapa al frente del Consejo Regional de Cámaras?

-Cuando los temas son complicados, como lo han sido, lo son para todos. Es en esos momentos cuando hay que poner más empeño, voluntad y sacrificio. Ha sido un lujo ser el presidente de una gente que son unas personas maravillosas.