El líder de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, muestra a Herrera la bandera de España
El líder de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, muestra a Herrera la bandera de España - F. HERAS

Podemos ondea la bandera de España en las Cortes de Castilla y León

«Es la primera vez que hace algo serio en el escaño», espetó el jefe del Ejecutivo, Juan Vicente Herrera, al líder de la formación morada Pablo Fernández quien, antes de envolverse en la bandera de España, acusó a Herrera de «gallo político de extremaderecha»

ValladolidActualizado:

«Es la primera vez que hace algo serio en el escaño». Aficionado a acompañar sus intervenciones de objetos de lo más diverso, el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, enarboló ayer una bandera de España para argumentar su defensa del compromiso con el país. La aireó e incluso se la echó sobre los hombros mientras el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, le respondía. «Es la primera vez que hace algo serio en el escaño», le espetó el jefe del Ejecutivo.

Minutos después y justo antes de cerrar su intervención el dirigente regional espetaba duramente al líder de la formación morada: « las urnas le van a situar a usted donde merece, en el Grupo Mixto». Le vino a decir que ni sueñe con repetir los diez procuradores con los que logró debutar en el Parlamento regional tras los comicios autonómicos de 2015 y que la caída será tal que ni siquiera sumarán los cinco escaños necesarios para tener grupo propio. Y todo, justificó Herrera, por «su matraca de odio y rencor» en la que «no va a encontrar a la gente corriente de Castilla y León», argumentó Herrera, quien no le auguró mejor futuro a los de Pablo Iglesias a nivel nacional, a los que, recordó, que «todas» las encuestas apuntan una «debacle» y por eso no eran partidarios del adelanto electoral.

Y es que el olor a elecciones con que estará sembrada la primavera impregnó ayer de principio a fin la sesión de control al Gobierno en el pleno de las Cortes, que apuran el final del mandato y en las que el adelanto de las generales al 28 de abril se coló con fuerza. Sobre todo, por los ecos de la concentración convocada hace unos días por PP y Ciudadanos (y a la que se sumó Vox) en la plaza madrileña de Colón a favor de la unidad de España, y que tanto el PSOE como Podemos trataron de utilizar para cargar contra Herrera por haber acudido. «Con mi presencia me representé a mí mismo», conforme al «derecho» a manifestación que recoge la Constitución, y «fui a expresar un sentimiento desde mi compromiso constitucional y autonómico», por lo que «no hice uso partidista» de las instituciones, recriminó el jefe del Ejecutivo regional ante las acusaciones de Pablo Fernández y el portavoz socialista, Luis Tudanca.

Una concentración, defendió, «irreprochable» en las «formas» y también en el «contenido», pues la petición de «¡elecciones ya!» que también reclamaba se vio correspondida «a los pocos días» con el anuncio del presidente, Pedro Sánchez, de adelantar la convocatoria de elecciones.

«Casado le ha lobotimizado», le dijo Fernández, quien, antes de envolverse en la bandera de España, acusó a Herrera de «gallo político de extremaderecha». «Qué mal ha envejecido en estos cuatro años», replicó el presidente, afeando la teatralización del portavoz de Podemos.

Cs, mano tendida «a todos»

Y con la vista también puesta en las urnas, el portavoz de Ciudadanos, Luis Fuente, primero insistió en sacar pecho por la aportación para dar «un giro de 180 grados a la política fiscal» y, sin cerrar las incógnitas abiertas por el líder de la formación naranja, Albert Ribera, sobre posibles pactos postelectorales, Fuentes avanzó que Cs «tenderá la mano a todo aquel que quiera trabajar para que Castilla y León sea sinónimo de presente y de futuro».