Pinza PP-PSOE

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EN la Presidencia de la Junta deben estar muy satisfechos del resultado final de la visita de los Reyes de España a León con ocasión de la conmemoración del 1.100 aniversario del Reino de León. Lo que podía haber sido una ocasión perfecta para realzar el leonesismo político o, al menos, el sentimiento leonesista ante todas las cámaras de todas las televisiones de España, al final destacó porque el presidente de la Junta, el hábil y listo Herrera, entregó al Rey la medalla de oro de Castilla y León nada más y nada menos que en la Basílica de San Isidoro, símbolo histórico del Reino de León y, sobre todo, cuna del parlamentarismo mundial, al haberse celebrado allí las primeras cortes democráticas del mundo. Este hecho pone de manifiesto la escasísima capacidad de reacción de los políticos leonesistas, incapaces de aprovechar ocasiones que ni pintadas para llamar la atención y exhibir sus banderas. Esta evidencia certifica el fin político del leonesismo.

La visita de los Reyes ha sido, desde el punto de vista institucional, una excelente venta de la imagen moderna de León a nivel nacional y, políticamente un éxito de la Junta (PP), pero también de la Alcaldía y en concreto de su titular, Francisco Fernández (PSOE).

En su viaje a la capital leonesa al día siguiente de la visita de los Reyes, el secretario socialista de la Comunidad, Óscar López, aseguraba en León que el PSOE era el partido que representaba el auténtico «leonesismo útil». Da igual que inmediatamente saliese a replicar el secretario provincial de la UPL, Javier Chamorro, para afirmar que el PSOE dice una cosa en León y otra en Valladolid -lo que es cierto- porque la credibilidad de los renovados líderes de la UPL es prácticamente nula. El PSOE ha logrado de paso hacer olvidar la enorme decepción popular contra Zapatero por su apoyo tácito a la línea Lada-Velilla, que nadie quiere en León. Así, PP y PSOE han creado una eficaz pinza contra la UPL.