Hospital Río Hortega de Valladolid
Hospital Río Hortega de Valladolid - ICAL

Piden que se investigue la muerte de una mujer en una sesión de quimioterapia en el Río Hortega

La mujer había sido tratada por un cáncer de mama triple negativo

ValladolidActualizado:

El Defensor del Paciente se ha dirigido a la Fiscalía para solicitarle el inicio de una investigación de oficio tras la muerte de una paciente el año pasado en el Hospital Río Hortega de Valladolid, por presunta negligencia médico-sanitaria. Según informó el colectivo a través de un comunicado, el marido de la víctima denuncia que en una revisión oncológica a la que la mujer se sometió en noviembre de 2017 había «indicios suficientes» para pensar que la metástasis «estaba bastante avanzada», a pesar de lo que el oncólogo no lo consideró así y, por ello, no mandó repetir la analítica «ni siquiera como medida de prudencia».

La denuncia del marido de la víctima recuerda el cáncer de mama triple negativo que sufrió su mujer hace cinco años. En el año del descubrimiento de la enfermedad, fue sometida a un tratamiento de quimioterapia, mastectomía y radioterapia, y desde 2014 se le hizo seguimiento mediante analítica y cita con el oncólogo cada seis meses, informa Ical.

En noviembre de 2017 uno de los marcadores tumorales estaba «dentro de los límites establecidos» por el hospital, aunque una nota indicaba que, según la Asociación Francesa del Medicamento, el límite superior debería reducirse para los casos de mama metastásico, con lo que el indicador tumoral «sí estaba por encima». Pero el oncólogo «no tomó en cuenta esta indicación» además de que decidió ampliar a un año el periodo de revisión al entender que «no había nada que reseñar en la revisión de su situación médica».

Síntomas de metástasis

Pero a finales de verano de 2018, la mujer empezó a tener «síntomas relacionados con la metástasis de su cáncer de mama» y, después de acudir a urgencias y hacerse las pruebas pertinentes, se calificó como «irreversible» el estado de la paciente, que falleció después de una sesión de quimioterapia prescrita «por el mismo oncólogo que la había tratado desde el principio» y que «no pudo superar».