Gustavo Entrala, minutos antes de impartir la charla promovida por los colegios de Fomento Peñalba y Pinoalbar, en colaboración con Empantallados.com
Gustavo Entrala, minutos antes de impartir la charla promovida por los colegios de Fomento Peñalba y Pinoalbar, en colaboración con Empantallados.com - F. HERAS

«Los padres y madres deben ser quienes introduzcan a los jóvenes en las redes sociales»

El experto en educación digital Gustavo Entrala, quien ayudó a poner en marcha la cuenta del Twitter del Vaticano, cree que de esta manera «aceptarán su autoridad» y podrán convencerles de sus riesgos

ValladolidActualizado:

La Sala Delibes del Teatro Calderón acogió ayer una conferencia del experto en educación digital, Gustavo Entrala, quien ayudó a Benedicto XVI a hacer su primer tuit y poner en marcha la cuenta de Twitter del Vaticano, @pontifex. Durante su encuentro con padres vallisoletanos, abogó por que sean los mismos progenitores los que introduzcan a los adolescentes en el entorno de las redes sociales para conocer con ellos de primera mano sus ventajas y «riesgos» y que los jóvenes sean más receptivos en su autoridad.

- La charla que ha impartido en Valladolid se enmarca en un ciclo llamado «Familia y Tecnología», dos conceptos que no necesariamente tienen que estar enfrentados, ¿no?

-Efectivamente, no tiene por qué enfrentarse ambas realidades. Sin embargo, somos unos primerizos en el uso de estas tecnologías. Somos la primera generación que ha tenido acceso a todo a través de una pantalla. Ahí es donde nacen los problemas que tenemos que ir aprendiendo a resolver.

-Un reciente informe realizado por Google (entre otros organismos) señala que nueve de cada diez adolescentes de entre 14 y 16 años tienen un perfil propio en las redes sociales, ¿una locura o una oportunidad para «conectar» con ellos?

-Es un «must» para ellos porque su comportamiento es grupal a esas edades. Si no están, se sienten aislados. Soy partidario de que sean los padres y madres quienes les introduzcan en esas aplicaciones enseñándoles lo bueno que tienen juntos con los riesgos. Si son ellos quienes les introducen es más posible que los niños acepten su autoridad y mantengan una conversación con ellos sobre lo que les pasa en las redes.

- Usted da charlas sobre el uso de las tecnologías dirigidas a los padres, ¿qué les inquieta?

- Los riesgos que conllevan; la presión que ejercen los hijos para tener pronto un dispositivo propio; el tiempo que emplea en usarlos.

- En España los gobiernos autonómicos (de quien depende la educación) presumen de la incorporación de nuevas tecnologías en las aulas desde muy temprana edad mientras en los colegios de Silicon Valley renuncian a ella, ¿quién está haciendo lo correcto?

- No soy experto en educación y no tengo un punto de vista definitivo sobre el tema. El en el mundo dos visiones: la de muchos de los lideres de Sillicon valley que llevan a sus hijos a colegios en los cuales la tecnología no se usa hasta los 16 años. Y la de profesores entusiasmados con el uso de las tabletas que han comprobado una mejora general en el aprendizaje. Creo que estamos lejos de cerrar este debate.

- El bullying se ha instalado en las redes como una extensión de la problemática que se vive en las aulas, un lugar donde es más difícil luchar contra esta lacra. ¿Cómo evitarla?

- Es muy difícil. Aquí creo que padres, autoridades y profesores tienen que ir de la mano para actuar cuando se dé el caso. Y también en casa deben hablar mucho con ellos. Al mismo tiempo creo que es Muy sano que se vaya llegando a un acuerdo para que los hijos tengan una frontera entre la clase y el hogar: ahora, lo que pasa en las clases no termina nunca.

-La mayoría de los jóvenes son autodidactas en esto de las redes sociales, ¿es parte del problema?

-Yo creo que no. Eso es prueba de que están bien diseñadas. Tenemos mucho que aprender sobre cómo piensan y cómo actúan generaciones que han nacido en el mundo digital.

-Cada vez hay los jóvenes son más adictos al móvil, considerada ya una ludopatía más, ¿se puede poner freno a este problema?

-Yo he conversado con especialistas en psicología y me dicen que no puede hablarse de un fenómeno de adicción clínico. Pueden darse conductas obsesivas en algunos perfiles más introvertidos, no en todos. Y por eso, para estos perfiles y para todos, las familias están adoptando límites.

-Participó en la implantación de las redes sociales en el Vaticano, ¿qué aprendió de aquella experiencia?

- Aprendí mucho de la institución. No se mantiene una realidad durante más de 2.000 años sin una cultura muy acendrada. Y al mismo tiempo fue para mi como un máster en innovacion en una institución milenaria. Todo un reto.