Guillermo Garabito, junto a varios periódicos, en un kiosco de Valladolid
Guillermo Garabito, junto a varios periódicos, en un kiosco de Valladolid - F. HERAS
Comunicación

«La opinión es la literatura de urgencia que toma el pulso a la actualidad»

León acogerá desde este miércoles 18 de octubre el II Congreso Capital de Columnismo. El colaborador de ABC Guillermo Garabito es uno de sus coorganizadores

ValladolidActualizado:

El próximo miércoles arranca en León el II Congreso de Columnismo. Organizado por la Fundación Godofredo Garabito, que preside Guillermo Garabito, congregará durante tres días a 25 ponentes -Juan Fernández Miranda, Edurne Uriarte, Jorge Bustos, Manuel Vicent, entre otros- y 12 mesas redondas.

-Segunda edición de un congreso que es único en España...

-Creo que sí porque sólo hay jornadas sueltas. Nosotros decidimos que, puesto que era un género que estaba en auge gracias a los nuevos columnistas, había que tratarlo porque son el termómetro de la actualidad. Al ser literatura de urgencia da muy bien para tomar el pulso a la actualidad a través de la opinión de cada uno de los columnistas de la prensa.

-¿Qué va a aportar de nuevo?

-Una de las cosas que vimos desde el primer año es que el congreso giraba mucho en torno a la evolución del lenguaje. El columnismo es una mezcla entre notario de la evolución del lenguaje, como Francisco Umbral y los términos que acuñó, y la recuperación de palabras, porque ahí están Juan Manuel de Prada o Ignacio Ruiz Quintano que, si no fuera por ellos, muchos de los términos del castellano se habrían perdido. La posibilidad de desenmarcarlo de la visión periodística y enmarcarlo un poco en la visión del lenguaje nos resultaba muy interesante y este año el Congreso quiere indagar en eso. También tenemos una mesa de columnismo político y vamos a intentar centrarnos en el lenguaje que usan los políticos y, sobre todo, en su evolución.

-¿Cómo definiría la figura del columnista?

-No es un escritor de periódicos sino un escritor en periódicos. Es a quien recurren los lectores para buscar una opinión cada mañana sobre el asunto que les interesa. El columnista no tiene que agradar a los lectores. Hay que ser capaz de dar un punto de vista original, que la columna esté escrita bonita y que tenga el ritmo que se exige y, sobre todo, tiene que tener reposo. No se pueden lanzar ideas abruptas. Tienen que tener un buen desarrollo.

-¿Un periodista puede ser un buen columnista?

-Sin duda, está pegado a la actualidad y es quien mejor maneja los hechos. Otra cosa es que haya estupendos periodistas que no sean fantásticos escritores. Tiene que tener una parte muy importante de periodista, conocimiento de los hechos y ser capaz de seleccionarlos, pero tiene que tener también capacidad literaria.

-¿Y un columnista debe ser periodista?

-Por supuesto que no. Un columnista debería ser una persona con capacidad literaria, que sepa del tema, eso sí. Tiene que saber de lo que habla y saber escribir.

-El columnismo se ha expendido con la misma fuerza que los 140 caracteres (ahora 280) de twitter.

-Opinar es gratis y difundir esa opiniones es más fácil. Pero entre la maraña que supone twitter la gente prefiere opiniones sesudas que lleven reposo y estén bien escritas. Nadie interioriza una reflexión de 280 caracteres y con una columna se puede pensar más.

-El Congreso se ha visto salpicado por la polémica en torno a las pocas mujeres ponentes que hay en el programa.

-Desde la organización nos equivocamos al dar un avance de nombres en el que sólo había hombres y eso no lo hemos negado. La polémica se ha sobredimensionado, se sacó fuera de contexto y se convirtió en un linchamiento rotundo. Dentro de los carteles ha habido mujeres y prueba de ello son los años anteriores. Este año también está contemplado así. Sí hemos dejado muy claro que nosotros no trabajamos con cuotas, sino con las personas a las que admiramos y entre ellas hay hombres y mujeres. Dimos un avance de nombres con la mala suerte de que sólo había hombres. Teníamos que haber esperado a confirmar las agendas.

-Pero sí es cierto que hay muchas menos mujeres.

-Estoy de acuerdo, pero es que el número de columnistas mujeres es mucho menor. Con el tiempo se irá solventando esa diferencia. Venimos de un modelo donde leer a una mujer columnista era raro y ahora tenemos grandísimos nombres, como Rosa Belmonte, Emilia Landaluce, Edurne Uriarte, Lucía Méndez... por citar a las ponentes del Congreso.