Familiares y amigos de la víctima se concentran a las puertas de la Audiencia Provincial de Ávila momentos antes del inicio del juicio
Familiares y amigos de la víctima se concentran a las puertas de la Audiencia Provincial de Ávila momentos antes del inicio del juicio - EFE

«Mi nieta sigue viendo todas las noches la cara de su madre con sangre»

Los padres de la víctima de violencia machista muerta en 2016 en la localidad abulense de Arévalo dicen que no se divorció por sus hijas

áVILAActualizado:

Mónica Berlanas, la mujer que murió víctima de violencia machista en Arévalo (Ávila) en octubre de 2016, a manos presuntamente de su pareja, Jonathan de la Fuente, que es juzgado en la Audiencia Provincial, no se divorció de él pensando en sus dos hijas, aunque vivían separados. Lo han asegurado en la vista oral los padres de la víctima, que han sido dos de los nueve testigos que han prestado declaración en este juicio que se prolongará hasta el miércoles.

Al igual que esta mañana ha hecho la hermana de la fallecida, María José, los padres de Mónica Berlanas han prestado declaración detrás de un biombo para no ver al supuesto autor de la muerte de su hija en la noche del 6 de octubre de 2016 en Arévalo.

En una declaración llena de emoción, el padre ha reconocido que la pareja llevaba en situación de «crisis desde hacía tiempo» y que desde el verano de 2016 «no convivían». Tras señalar que eran constantes las «llamadas» que el acusado les hacía para amargarles «la existencia» allá donde estuvieran, José María Berlanas ha indicado que no tenía conocimiento de que su hija hubiera iniciado una nueva relación con Rubén Martín, que también ha prestado declaración.

Asimismo, ha apuntado que su hija «no tenía ningún recurso económico» y que era su familia la que le facilitaba el dinero que necesitaba para ella y sus hijas, aunque nunca lo pedía. Además, ha apuntado con emoción que tras la muerte de Mónica, tanto él como su mujer y María José, su hija, se hicieron cargo de las dos niñas de 6 y 4 años «con todo el gusto», porque «por ellas» ha asegurado que trabaja.

Asimismo, ha reiterado que la mayor sigue acudiendo al psicólogo -al igual que los padres y la hermana de Mónica- porque «le da pánico si oye hablar de Jony, que es como ellas llaman a su padre». Por otra parte, ha relatado que a las niñas las trataba «mal a veces» y que en una ocasión le dijo que no volviera a entrar en su casa, tras pegar a la más pequeña, aunque luego por su hija le tuvo que dejar volver a entrar, informa Efe.

Aunque le propusieron a su hija varias veces que se fuera a vivir con ellos a Nava de Arévalo, Mónica Berlanas no lo hizo: «Por sus hijas nunca lo hizo, por eso dio la vida». Además, ha relatado un mensaje que le envió el acusado el mismo día en el que se produjeron los hechos: «No te preocupes, que desde hoy os voy a dejar en paz para siempre».

La madre de la víctima ha reconocido que la relación de la pareja «no era buena» desde que dio a luz a la hija mayor y que su marido no le daba dinero, de ahí que con el tiempo, Mónica iniciara los trámites de separación en torno al mes de abril de 2016

Al igual que otros testigos, la madre de la víctima ha recordado la frase en la que Jonathan de la Fuente afirmó en su momento que «en esa relación de tres sobraba uno y que no iba a ser él». Además, ha dicho que su hija vivió «atemorizada porque si no, no iba a volver a ver a sus hijas», como ha asegurado que llegó a decir el acusado.

Respecto a la hija mayor de la pareja, la madre ha comentado que desde que sucedieron los hechos hace dos años y siete meses, duerme con su nieta, que sigue «viendo la cara de su madre con sangre».

Otros testigos

Previamente han prestado declaración dos policías locales, que han coincidido en lo «normal» que encontraron al acusado cuando abrió la puerta del domicilio.

Uno de ellos, que fuel el que atendió la llamada de auxilio de Mónica Berlanas y fue consciente de que «la habían matado», dijo haber escuchado a Jonathan de la Fuente afirmar: «Lo tenía que hacer, porque me la estaba pegando con otro».

Asimismo, uno de los vecinos del piso de arriba ha dicho que cuando escuchó los gritos de auxilio, vio cómo en la terraza «Jonathan estaba tumbado sobre ella en el banco» que había en ese espacio exterior, desde el que después accedieron al interior, donde se produjo la muerte de la mujer.

El primero en declarar ha sido Rubén Martín, la persona con la que había iniciado una relación Mónica Berlanas y durante cuya declaración ha hablado el acusado un tanto exaltado para recriminarle una respuesta. «¡Tú dijiste que no!», ha señalado Jonathan de la Fuente, a quien ha tenido que llamar la atención el juez, después de que esta mañana no quisiera prestar declaración. Esa situación se ha producido después de que Rubén Martín contestara que él y Mónica se estaban «conociendo».