Guillermo Garabito - La sombra de mis pasos

Morir matando

«La división del PP de esta región, desde que ganó Mañueco las primarias, era vox populi. Clemente en vez de disimularla hasta después de las elecciones y escribir unas memorias, prefirió hacerla estallar»

Guillermo Garabito
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Un jueves se levanta uno siendo el candidato mejor valorado para las elecciones en Castilla y León, como se despertó ayer Alfonso Fernández Mañueco, y acaba el día en los titulares con su nombre entrecomillado junto a es «una persona que no tiene palabra… capacidad y que carece completamente de liderazgo». Que ya lo decían por lo bajo unos cuantos en su partido desde hace tiempo pero nadie había convocado una rueda de prensa para dejarlo grabado. Porque para ser hombre de partido, o mujer entiéndase, hay que tener vocación de mansedumbre. De los mansos será el seno del partido. Una mansedumbre de «sí, bwana» que al periodismo le da poco juego y mata al votante de aburrimiento. Pero hay días que la actualidad se pone brava y los bomberos tienen que apagar un incendio en las Cortes de Castilla y León porque a la presidenta le ha dado por convocar una rueda de prensa bomba a tres meses de las elecciones. Y así, de paso, se muere matando. Muy de Silvia Clemente eso de morir matando.

Le hizo estallar las costuras a la diplomacia, y a su partido, un jueves cualquiera que no daban tormentas en el tiempo. Pero de aquellas bicefalias, estos lodos. La división del PP de esta región, desde que ganó Mañueco las primarias, era vox populi. Y Clemente en vez de disimularla hasta después de las elecciones y escribir unas memorias -que es lo que está a la moda-, prefirió hacerla estallar.

Mañueco nombró a Clemente coordinadora de la campaña del partido para las elecciones del próximo mayo y según ella no la han dejado hacer su trabajo, por eso entre otras cosas se va. Y se ha ido dejando coordinada, en un momento, la campaña a toda la oposición. Ella, que estaba presumiblemente de retirada porque se la juntaban los problemas por todos los flancos, ha querido morir matando. En su partido llevaba tiempo sola con sus soledades y contra todos. Y mientras, fuera de la política se ahogaba entre una piscina de agua salada y titulares.

Silvia Clemente le ha dado muchos inventos a esta comunidad. Inventó las Cortes de Castilla y León, Tierra de Sabor e incluso el campo, que era una cosa sin titulares hasta que ella fue consejera de Agricultura. Este jueves inventó la rueda de prensa bomba.

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