F. HERAS

El misterioso amigo invisible

En Villarramiel (Palencia) los vecinos siguen sin pistas de quién está entregando sobres anónimos con dinero

Villarramiel (Palencia)Actualizado:

¿Quién les iba a decir a los 800 habitantes de Villarramiel que el nombre de su pueblo iba a saltar al panorama nacional e internacional? Y es que un misterioso «Robin Hood» ha depositado sobres con dinero en algunos buzones de la localidad ha hecho que las cámaras de televisión sean uno más entre los vecinos durante los últimos días. Todo comenzó a principios de este mes, cuando, a la hora de recoger la correspondencia, algunos encontraron entre sus cartas un enigmático sobre marrón. Sin remitente, sin destinatario ni dirección, pero con un billete en su interior.

Mayúscula fue la sorpresa de Merce, que descubrió el anónimo aguinaldo el pasado día 5. «Lo primero que pensé es que se habían equivocado, que alguien pasaría a reclamarlo», asegura. Quizá hubiera sido alguna de sus hermanas, pero ellas no lo habrían dejado allí sin una explicación y, por ahora, nadie ha llamado a su puerta para recoger el dinero. Desde entonces, ya son unos veinte sobres y en total alrededor de mil euros distribuidos. Hay quien lo ha recibido por debajo de la puerta o en el portal, y con algunas personas el benefactor ha sido más generoso. A una pareja de recién casados les ha depositado cien euros. Sin embargo, la fama ha hecho que el solidario vecino no haya vuelto a aparecer en escena y desde que llegaron los medios a las calles del municipio no ha actuado.

Y ¿quién puede ser el enigmático benefactor? Nadie lo sabe y su forma de actuar tiene absolutamente descolocado al pueblo. Los agraciados no tienen relación entre sí. No viven en la misma zona, aseguran que nadie les debe un favor ni mucho menos dinero y entre ellos hay mujeres, hombres, jóvenes, personas más mayores, casados y viudas. Descartan también que le haya movido un fin profundamente solidario porque la propina ha llegado también a personas con suficientes recursos económicos.

Más bien el reparto lo ha realizado al azar, explica la abrumada alcaldesa, Nuria Simón. Desde que ella tiene el bastón de mando de la localidad no se ha sabido de grandes donaciones por parte de ningún vecino. Tampoco conocen a nadie al que le haya tocado un buen pellizco en la lotería o que haya recibido una cuantiosa herencia.

No actúa a la misma hora y los vecinos, tras el miedo inicial, han pasado a tomarse el asunto con humor. En la entrada del municipio, debajo del cartel de bienvenida, alguien ha colocado un buzón por si el conocido ya como «Robin Hood»palentino quisiera depositar allí su donativo.

Lo que parece claro es que se trata de una persona que conoce muy bien la localidad y a los que allí viven. Sólo dos de los sobres han aparecido con el nombre del destinatario y una nota en su interior. Uno de ellos es el de Karen, que al ir a coger su bicicleta se encontró con el envoltorio marrón en la cesta. «Princesa», dice el mensaje, pero el billete no lo ha tocado, según explica su marido, Valeriano. «Nosotros lo que queremos es devolverlo porque el que lo haya hecho no está bien». Ellos están convencidos de que es alguien de su entorno. Y es que su esposa en realidad no se llama Karen, sólo se refieren así a ella en el pueblo.

A Luisi también le ha dedicado una nota. «Para la reina de la casa», dice el envío, que iba dentro del correspondiente sobre marrón con su nombre junto al de la localidad escrito. «Yo llevo viuda 13 años», relata a los periodistas, antes de asegurar que no sospecha de nadie de sus vecinos. «¿Podría ser algún admirador secreto?», le preguntan. «Pues que dé la cara», asegura entre risas.

Sobres viejos

Una de las incógnitas que sí está resuelta es que los sobres no han salido del pueblo. Ni en el quiosco ni en el estanco han tenido nunca material de ese tipo. «Parecen viejos, incluso descatalogados», indica Marta, que regenta el estanco desde hace más de una década. A su padre, de 90 años, también le dejaron el generoso donativo en el buzón.

Por el momento, la Guardia Civil no está investigando nada. Y es que quien quiera que sea no está cometiendo un delito ni se ha presentado denuncia al respecto. El dinero es de curso legal y, al parecer, no procede de ningún robo ni de ningún otro hecho delictivo. Lo saben porque han sido varios los beneficiarios que se han acercado al cuartel a consultarlo.