El Mirón recupera su esplendor

POR P. G. R.ÁVILA. El Castillo de El Mirón se ubica en los confines de la provincia de Ávila, al oeste, cerca del límite provincial con Salamanca. Una atalaya fortificada con objetivos militares que

POR P. G. R. ÁVILA.
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El Castillo de El Mirón se ubica en los confines de la provincia de Ávila, al oeste, cerca del límite provincial con Salamanca. Una atalaya fortificada con objetivos militares que desde hace siglos domina la extensa superficie que se otea desde el cerro donde se ubica, y que ha sido recuperada por la Diputación de Ávila, tras una inversión de 355.000 euros procedentes del Fondo Operativo Local, para su disfrute turístico.

Estos trabajos han sido efectuados por la institución provincial durante cinco años en dos fases. En la primera, según detalló su presidente, Agustín González, se invirtieron 275.000 euros y se actuó en la adecuación de un recinto de 10.200 metros cuadrados, que incluyó la consolidación del perímetro de la muralla. En la segunda, que ha costado 60.000 euros, se ha apostado por convertir la torre del homenaje en un privilegiado mirador sobre el Valle del Corneja.

El castillo de El Mirón forma ya parte de la ruta de castillos públicos de Ávila que componen otras fortalezas ya restauradas, como son las de La Adrada, Arenas de San Pedro, El Barco de Ávila y, en el futuro, el de Arévalo.

El castillo medieval de El Mirón, conocido también como el Castillo de los Moros, está situado a setenta kilómetros de la capital y próximo a la provincia de Salamanca. La fortificación gozó de singular importancia en su época como punto de vigilancia de una encrucijada de caminos y como fortaleza para el control permanente y la defensa de esta zona en la que finalizaba el Reino de León y empezaba el de Castilla.

Hallazgos arqueológicos

Las catas arqueológicas efectuadas durante la rehabilitación del castillo demuestran la presencia en la zona de restos de la Edad del Bronce -en torno al año 1.500 antes de Cristo- y del Calcolítico.

Igualmente, los romanos dejaron huella de su paso en este cerro, que también estuvo ocupado entre el siglo III y el siglo V después de Cristo, según revelan los numerosos hallazgos numismáticos aparecidos en las inmediaciones de la fortaleza, construida sobre los restos de una muralla bajomedieval. Se han encontrado también restos de varias viviendas y vestigios de un recinto amurallado de más de 400 metros de perímetro. Además, se han consolidado para la visita otros restos de origen romano (siglos III y IV después de Cristo) y medieval, que aportan al visitante una clara cronología de la ocupación de este otero ubicado en un punto estratégico del Valle del Corneja.

Torre del homenaje

La intervención arqueológica ha sacado a la luz otros hallazgos de gran interés, como una antigua iglesia mozárabe del siglo XII, cuya construcción es anterior a la construcción del castillo, que se calcula fue edificado en el siglo XV. La construcción de un mirador y sus accesos en la torre del homenaje ha concluido la restauración del castillo de El Mirón. Esta torre de gran belleza era el único reducto de la fortaleza que permanecía en pie y se abre ahora al público para mostrar impresionantes panorámicas del Valle del Corneja y de las sierras charras de Béjar y Francia.

El recorrido por el castillo también permite contemplar las aspilleras de la vivienda adosada del interior del recinto, que servirían para disparar proyectiles durante la defensa de la fortaleza, así como, en la parte de atrás de la torre del castillo, la planta y el arranque de los muros de piedra de una iglesia supuestamente visigótica, en la que también hay una pila bautismal, aunque ésta, probablemente, no pertenezca al lugar.

M. M.

Desde el remozado mirador se disfruta de una vista inmejorable del Valle del Corneja