La presencia de niños en Arenillas contrasta con la de otros municipios despoblados de la Comunidad
La presencia de niños en Arenillas contrasta con la de otros municipios despoblados de la Comunidad - ABC
Sociedad

El «milagro» de Arenillas

El número de vecinos de este municipio soriano ha crecido un 50% este año y los niños han pasado de cero a diez en una década

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El pueblo soriano de Arenillas es un rayo de esperanza en la lucha contra la despoblación en Castilla y León. En un año, el pueblo ha aumentado su población casi un 50%, por lo que es considerado por las administraciones como un «ejemplo» contra un problema endémico en la Comunidad. Como ejemplo, los niños suponen ya el 10% de su población, algo impensable en la mayoría de los pequeños municipios de la región.

En 2017, Arenillas contaba en total con 26 habitantes, de los cuales 14 eran mujeres y 12 eran hombres, según refleja el INE. Este año, la cifra ha ascendido a 51 habitantes. Según el alcalde del municipio, José María Andrés Alonso, la clave de esta subida está en «ofrecer casas baratas de alquiler» con un precio de 60 euros mensuales. El regidor también comenta que después, y aunque el pueblo «lo facilita», cada vecino nuevo que llega «se busca el trabajo» por el entorno. «Las últimas personas que han llegado trabajan de albañil, de pastor y también como carpintero», añade Andrés Alonso. Arenillas quiere seguir sumando vecinos. Para ello, su alcalde se plantea construir más casas durante el invierno y poder acoger a más personas, ya que ahora mismo «no hay sitio». Hemos recibido varias peticiones de gente que quiere venir, pero «no tenemos más viviendas», insiste.

Luis Jismera, presidente de la Asociación cultural «Comunidad de vecinos de Arenillas» asegura que ya se reclamó al presidente de la Diputación de Soria dos pisos más con el objetivo de «atraer gente y ofrecer un empleo digno». «Tenemos la misma población que en 1980. No es para tocar las campanas pero al menos no han bajado los habitantes que viven aquí y eso es un paso, hay que seguir empujando y hacer más viviendas», explica Jismera.

Los habitantes de Arenillas también han mantenido sus tradiciones intactas, como es la destilación de plantas aromáticas del tipo del espliego o la lavanda para obtener perfumes. Entre estos vecinos se encuentra Virgilio, albañil de origen marroquí que llegó al pueblo hace 10 años con su familia y sus dos hijas. «Cuando llegamos no había niños, solo las mías. Se ha notado mucho el cambio», explica. Actualmente en Arenillas hay 10 niños, que tienen una edad media de siete años. Asegura que se mudó al pueblo por la tranquilidad y «la adaptación ha sido muy buena, no tuvimos ningún problema».

La delegada del Gobierno en la Comunidad, Virginia Barcones, señaló en una visita al pueblo durante el pasado verano que lo que se vive en Arenillas es un «ejemplo» en la lucha contra la despoblación y subrayó que el «secreto» es la «labor conjunta» en la que todos se han implicado para que los jóvenes «se sientan protegidos y puedan formar su proyecto». Por su parte, Luis Rey, presidente de la Diputación de Soria afirmó que el pueblo no pierde habitantes porque detrás «hay instituciones y asociaciones que luchan por ello».

También hay carencias

«La calidad de vida es buena, pero se sufren carencias notables que, de subsanarse, permitiría seguir creciendo. Por ejemplo, la telefonía, que se puede decir que no hay», asegura el alcalde del municipio, que lamenta también que tampoco tengan conexión a internet. «Hemos tenido peticiones de gente que ha querido venir a vivir, pero al final se han echado atrás por este motivo», explica Andrés Alonso.

«Las grandes empresas no están dispuestas a invertir mucho dinero en estas provincias que están despobladas, están a la sombra», explica Jismera. «No calificaría esta situación como un milagro, no queremos echar las campanas al vuelo, aunque es cierto que somos el segundo pueblo con más habitantes en Tierra de Berlanga», añade el presidente de la Asociación. «Más que un milagro son ganas de que el pueblo no se muera», finaliza.