La alcaldesa de Ponferrada conversa con los trabajadores auxiliares de la central térmica de Compostilla
La alcaldesa de Ponferrada conversa con los trabajadores auxiliares de la central térmica de Compostilla - EFE

Merayo se ve «sola» en la defensa de los auxiliares de Compostilla

En un nuevo día de huelga, la alcaldesa de Ponferrada critica la falta de «sensibilidad» del Gobierno socialista

PonferradaActualizado:

La alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo (PP), se erigió ayer en la defensora única de la causa de los trabajadores de las empresas auxiliares de la térmica de Compostilla, que parecen abocados al paro, como consecuencia de la reducción de actividad provocada por la decisión de Endesa de cerrar la central. Aprovechando una concentración protagonizada por un nutrido grupo de esos afectados, delante del Ayuntamiento de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo dijo que ha estado «sola en esa reivindicación y no veo sensibilidad del Gobierno socialista hacia esas personas. Quizá tendrían que haberse manifestado ante alguna administración gobernada por el PSOE, porque no hay que olvidar que la Ministra para la Transición Ecológica es la que cierra Compostilla y no veo plan de viabilidad alternativo en ningún sitio». Además, Fernández Merayo reclamó que el Gobierno se «implique en una solución para estas 180 familias».

Dicho por la alcaldesa, después de conversar con los manifestantes, que protagonizaron una concentración a las puertas de la casa consistorial, en su tercer día de paros parciales y coincidiendo con la firma del ajuste laboral en la primera de esas empresas, Auxitrans. A partir de la próxima semana, seguirán en cascada en las otras seis. Y están en el aire 180 empleos, según Alonso Roa, portavoz del colectivo, quien afirmó que Endesa «nos está mintiendo y las empresas nos van a quitar de en medio, porque no hay carga de trabajo. Demandamos que los políticos pidan a Endesa un plan social para nosotros y para la comarca, y que lo plasme en papel. Nos venden humo».

El próximo jueves, en el cuarto día de huelga, estos trabajadores se desplazarán a León «en compañía de otros colectivos», en busca de más altavoces para sus reivindicaciones.

Paradójicamente, a la misma hora en que se desarrollaba la protesta en las calles de Ponferrada, el Partido Socialista mostraba una total convicción de que el Gobierno encontrará salida laboral para los trabajadores de las empresas auxiliares de las centrales térmicas y las plantillas de las subcontratas mineras. En esos términos se expresó el secretario general de los socialistas en Asturias, Adrián Barbón, después de una cumbre celebrada en la capital del Bierzo, con la dirección del PSOE en la provincia de León. Barbón garantizó que nadie «quedará fuera de la transición, en la que llevamos siete años perdidos. Ahora, se está disparando y la ministra ha dicho que no autorizará el cierre de térmicas si las empresas no ponen sobre la mesa nuevas inversiones en los territorios afectados. Si algo preocupa al PSOE, es la situación de los trabajadores».