Miles de vehículos han partido desde Soria, Burgos y Valladolid para exigir la finalización de la Autovía del Duero - FOTO: ICAL VIDEO: EP

Una marcha lenta de 500 vehículos exige la conclusión de la A-11

Dos mil personas de Soria, Burgos y Valladolid claman contra tres décadas de retrasos en las obras

M. ANTOLÍN
ValladolidActualizado:

El «hartazgo» por «tres décadas» de retrasos en las obras de la Autovía del Duero hizo que ayer los ciudadanos afectados protestasen de forma pacífica con sus vehículos en una «marcha lenta», al «mismo ritmo que lleva la construcción» de la A-11 , para exigir al Gobierno la conclusión de una infraestructura «trascendental» para Castilla y León. Alrededor de medio millar de vehículos colapsaron en esta original reivindicación la N-122, una carretera «con un recorrido infame» que cada día soporta el tráfico diario de 7.000 automóviles y camiones de gran tonelaje que hacen que los conductores «se jueguen la vida en cada adelantamiento y en cada cruce», según denunciaron las organizaciones Soria ¡Ya!, A11 Pasos de Peñafiel (Valladolid) y la Plataforma de Aranda de Duero por las infraestructuras.

Así que cansados ya de que no lleguen soluciones, a las diez de la mañana partieron los primeros coches desde Soria. Vehículos históricos, algunos más modernos, motocicletas e incluso un coche fúnebre se sumaron a la caravana y no superaron los 60 kilómetros por hora en todo el recorrido llegando a provocar retenciones de «15 kilómetros», según las plataformas convocantes. A su paso, la caravana recibió los aplausos y los vítores de algunos vecinos que no pudieron sumarse a la comitiva.

Desde Peñafiel, un municipio dividido en dos por la N-122 y afectado por la falta de la autovía, se sumaron también participantes hasta llegar al fin de la marcha en Aranda de Duero (Burgos), que también reivindica desde hace años la conclusión de la A-11, cuya construcción se inició en los años ochenta. Allí esperaban Caty y José Antonio, un matrimonio de 79 y 85 años, que protagonizaron su particular marcha lenta: 115 kilómetros a pie desde Soria a Aranda de Duero en cuatro días.

Ya fuera de sus vehículos, unas 2.00 personas se concentraron en la Plaza Mayor de la localidad burgalesa para lanzar un claro mensaje a la clase política; «¡Basta ya de promesas incumplidas!».

Todas sus reivindicaciones, protestas y críticas se recogieron en un manifiesto de las tres plataformas. «Los castellano y leoneses seremos buenos, pero no tontos y no vamos a consentir que nos sigan tomando el pelo con su palabrería», aseguraron los organizadores, que tacharon de «vergonzoso» que treinta años después del inicio de las obras sólo estén construidos «70 kilómetros de los 210 que separan Soria de Valladolid».

«Eje vertebrador»

Y todo ello, cuando la Autovía del Duero fue declarada «de interés estratégico» por la Junta de Castilla y León en 1993 y siendo un «eje vertebrador entre el este y el oeste de la Península Ibérica», denunciaron. «Seguimos sin percibir avances sustanciales en su ejecución», relataron, y con ello se ven afectadas unas «500.000 personas que viven en los pueblos y ciudades que atraviesa el recorrido de la N-122, el 21 por ciento de los habitantes de Castilla y León». Quisieron también dejar patentes los peligros a los que se enfrentan día a día cuando salen a la carretera. «Los sorianos para llegar a Valladolid tienen que vivir una aventura propia de un videojuego, plagada de todos los riesgos inimaginables que pueden existir en una carretera».

Por su parte, el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, apoyó la marcha lenta durante su visita a Riaño (León), informa Ical. El también portavoz del Ejecutivo regional exigió que se «finalice ya» la A-11, porque «es una urgencia», ya que «vertebra gran parte de Castilla y León, al mismo tiempo que une a Soria con Valladolid y le da una salida que necesita su industria y sus productos», indicó.